miércoles, 9 de marzo de 2011

El carnicero, la vaquita, vos, yo y todos nosotros.

A quién puede importarle si esta noche voy al lujo con alpargatas de yute?
Será verdad que todos somos vaquitas y carniceros?
En el lujo no dejan que saquemos fotitos, como en los museos y los bancos.
En la carnicería no dejan que pensemos en los corderos llorando ante su muerte.
No estoy de acuerdo con relativizar la maldad y las buenas intenciones.
Tampoco estoy de acuerdo con la “democrática” posición de respetar las leyes porque sino no podríamos vivir en sociedad.
Una cosa es respetar el tránsito, otra el status quo de la ley y sus abogados carniceros.
Puede que la idea que todos somos vaquitas funcione en alguno de los planos de una vida.

José Mercado y Pato trabaja en una carnicería. 

Estamos en la tierra de todos, pero muy pocos se dan cuenta.

Te amo, te odio, dame más!

No entiendo como nike aun no hizo alpargatas de yute.
El encantamiento es una especie de manipulación poética. No puede durar.
Miro alrededor, hay miles como yo, igualitos. Hay que encontrar la forma de tender puentes para saltar los ríos y las fronteras que nos vienen construyendo desde hace más de treinta años.
En la escuela, en la televisión-gurú, en nuestras familias embrutecidas, en los laburos sórdidos de jerarquía, en las facultades funcionales y fundantes de nuestra quietud.

Tal vez el amor es verdad poética, como sea, si te hace sonreir, si te da fuerzas para querer compartir proyectos, si llena de sentidos tus acciones, el amor es libertad.


Salvaje y cruel, seguro en mi soledad.
Tu voz me hizo ver, tu luz me alejo del mal.
Y si algún día…
Aun así, la conciencia me traerá paz, aun si el mundo me abre heridas brutales, seguiré buscando el brillo en los ojos y los deseos de mejorar las cosas que muchos compartimos y pocos hacen carne.  
No volveré a ser feroz, ni a dar temor, ni a hacer del miedo un hogar.
Hoy los pocos que hacen carne, tienen que vendérsela sí o sí al carnicero.
Y el socio anónimo es el dueño de la moral y el apaciguamiento de nuestros fuegos. 

A ver amigos! Cuando nos ponemos dignos y nos vemos a la cara!

Si no se desarma y sangra, no podremos curar nunca la herida y nos saldrán cicatrices con forma de $.

Sin conciencia, duda y crítica no hay forma posible de ser realmente libres.


Cuasidesvestidosdeciudad. 

Frontera.

yo no sé de dónde soy, mi casa está en la frontera" (Disney).
Casablanca, el Chuy, la triple frontera, Villazón, Berlín, Metrópolis, Ciudad Gótica...
Simple y clarito, las ciudades de frontera, son el infierno moderno.
Alguien quiere salir, alguien tiene el poder, alguien usufructúa las necesidades extremas.
Un día dije: si querés conocer a alguien dale un poco de poder.
Otro día dije: si querés conocer a alguien dale un poco de confianza.
Hoy digo: si vos compañero, querés conocer a alguien, no pienses en hacerlo con un estímulo, ni con una circunstancia, ni con un encuentro, para conocer a alguien necesitarás tres vidas y medio fernet puro. Y te vas a dar una idea tal vez prejuiciosa de lo que es, de los porqués de que es así, y de cuando es verde y cuánto es gris.
El tiempo me enseñó.
En mi ciudad vieja vivía. Viví, viví tanto, que más que ciudad era un vientre.
No hay destino zumbadora avispa, ni cuero tan fuerte pa soportar el aguijón de las fronteras.
Hoy no imagina nada, planifica las nadas y recurre a los lugares seguros para nadar en las orillas.
Hice la fila interminable frente a la línea punteada de la frontera, un señor de porte importante me dijo que mi visa pendía de un hilo. Señor importante, de qué manera puedo irme del infierno? Qué necesito para SALIR?
Tu cuerpo, tu necesidad.
Ese es uno de los infiernos más reales. Alguien tiene el poder para sacarnos o dejarnos, y ya no depende de nosotros, ahí vinieron todas las religiones.
He never wants to fuck for you, again. La doble moral amiguitos.
En las ciudades de frontera todo sale más barato, eso dicen.
En las ciudades de frontera todo se vende, esa es la causa, eso no lo dicen.
La frontera hace ceniza, hace arpegios, y pregunta con la respuesta contenida en la lengua.
Lo cerca que queda lejos, lo real que es dejar de ser y tener una identidad nueva.
Cuando hablás de límites que cruzás victorioso, te consumís, te reformás, te recapacitan.
Vos sos mucho más que lo que planearon que seas, aunque en la frontera te digan lo contrario.
La frontera no es la casa de nadie, la necesidad debe ser satisfecha, no aprovechada.
Así que te vas el jueves? Eso es antes del sábado, entonces no hay fin…de semana.


Fin.

martes, 8 de febrero de 2011

Conocer. Con o ser.



Con mucha sinceridad al decirle a alguien lo que cada tanto merecemos escuchar.
con miles de ideas, errando y buscando, entendiendo que la razón es un invento para anular a otro.
con dudas, siempre dudas, aun en lo más claro, disfrutar de esa claridad, pero no dar nada ni nadie por sentado (ni sentido).
con disfrute de teclas que crean palabras que traducen pulsiones, intentando que no se enreden las frases con las reglas sintácticas.
con hermosa sorpresa cuando mi compañero escribe a máquina con cadencia de grillos.
con muchísima tranquilidad, cada noche con mayor concierto de estrellas y silencio.
con credulidad, con inocencia y juventud que no puede ser acorralada por miedos a perder algo o alguien.
con lunes libres que hagan al domingo un día hermoso y no un umbral a la tumba de lo que no queremos ser.
con libertad y camas compartidas con la mujer que queremos, la más cercana a nuestro deseo imaginario.
con tiempo para crear y reflexionar, no ya en cómo escapar al tormento sino en disfrutar de la tormenta y la hoja que baila en el aire que no nos pertenece.
con carnavales para accionar y moverse y no para observar quietitos y pasivos como otro baila nuestras canciones. Transpirar, sentir nuestro cuerpo, desbaratar el nudo de la inercia.
Con conciencia de nuestras inmensas posibilidades de cambiar lo injusto.
Con conciencia de los barrotes que tenemos que limar despacito para salir y hacer salir a nuestros hermanos con menos fuerzas.
Con claridad para decir sin ofender, para gritar sin aturdir.
Con las voces que cuenten de manera sabia, lo contrario a la voz de mando que hoy cuenta la historia cínicamente.
Con paz, pero con firmeza.
Con amor, pero con impulso ferreo para revolucionar lo contruído con odio y mezquindad.
Con contenido sin contener nada, con forma también, para evitar confusiones e interferencias.
Con diálogos de intercambio, con seguridad y sin fianzas que reformen un cosito para no cambiar lo sustancial.
Confianza en el instante para dar el primer beso y no guardar para otra vida nadar en el torrente que busca el mar.
Con seguridad, con música, con la silla de casa en la terraza y la vereda compartidas. Sin agarrar del brazo a nadie, sin amarrar momentos, sin miedo a perder la propiedad que nunca fue nuestra. Con certeza de que nada, ni nadie es de otro nadie, porque el chiste no está en tener sino en ser y estar.
Con llegadas, con abrazos y con vos. Ese ser que concebimos al imaginar los posibles o irreales "con".
Con honestidad, con autocrítica, con grillos, con pulmones preparados para cantar y conectar.
Con fe, y siempre jugando todo a decir y a hacer, confesar para que el otro sea también libre, sepa lo necesario para poder elegir y concluir.
Tal vez con tu ausencia, para que sea posible construir y concertar una conciencia de lo que nos falta para conocernos y conmovernos con lo que efectivamente estamos dispuestos a convidar.
Con calma Vestidos del mundo, que desnudarse no puede ser un consuelo o una conmoción.
Que desnudarse es, convulsionar todo nuestro contenido.
Conmigo tengo que converger en el espejo, antes de salir a conjugar verbos.


                                                                                                  Ernesto Rugoso.

miércoles, 26 de enero de 2011

El fetichismo del Box.




Cajas compartidas, disputadas, ajenas.




Paredes que no construyen, blandas, inservibles.



Muros de papel secante que separan, aíslan.



Trasformación, enajenación, fetichismo del box.



Diagramas, sistemas, procesos inexpugnables.



Cajas en el depósito de un avión chocando contra el iceberg.



Puntas afiladas, relucientes, mandatos, mandos y visiones del dogma.



Yo gano, tú obedeces, él estafa, nosotros capacitamos, vosotros controláis, ellos pierden.



Necesidad, llamadas, gritos, imposibilidades, negación, ganancia.



Beneficios, misión empresaria, premios, estímulo y proactividad.



Nylon, cartón, papeles, fibra óptica y desconsuelo.



El box fetiche, la oficina falo, la Compañía orgasmo.



Los objetivos cumplidos, los objetos abstraídos, el General en jefe de las Fuerzas.



Los sutiles destellos de la explotación. El mandala transformado en panfleto publicitario.



Una caja que recibe el cruce atroz de miles de pedidos de auxilio, de afuera y sobre todo de adentro.



Una caja no-lugar, vivienda, ameno reducto de la impotencia.



Box, boxeo, buceo, Buzios 15 días al año.



El fantasma de los teléfonos. La participación en tus logros.



Clávame las muñecas a tu tarima!



Desnúdame y viólame con los beneficios de tu Organización!



Querido Colaborador, deberás colaborar con la planificación de mis tareas.



De mi grupo de tareas, somos conjunto estimado operario!



Sinergia y sexo anal.



Opera y pule tu cajita de muñecas ciegas. Asiste, insiste, asiente operador.



Tu refugio revestido de papel de regalo será tu hogar, no vendas, brinda un servicio.



Este año perdimos plata, pero ganamos en responsabilidad social.



No seas pesimista querido subalterno, te alterarán, te alentarán, te alternarán las retribuciones.



Nunca olvides que alguien en algún lugar te está auditando.



Pide ayuda al Helper.



Que no te enferme el aire acondicionado.



Sonríe frente al headphone, se nota del otro lado de la caja negra.



No hay metáforas en esta formación, tal vez, un recuerdo mnémico de veintitrés pesos,



Una nube somnolienta de pájaros salvajes y violentos que vienen por tus ojos.



Estoy dentro de una caja, está oscuro acá, el piso es húmedo y gelatinoso, resbala el barro arcilloso por las paredes de mi box, me ahoga el sudor ajeno de mí, de un yo extraño, el techo se ondula, papel celofán negro. Me mancha la frente el carbón, se sella un logo imponente que baila reggaetón sobre mis cejas. El box aprieta, coagula, estrangula, y se me ocurre una palabra…



Ceniza.



El fetichismo ceniciento del trabajo.



Voz. Boss. Vox. Volks.



Vos.



Box.

domingo, 16 de enero de 2011

Sin. Sin embargo, Con.



Ellos quedarán ciegos mirando estupefactos al sol.


Girar. Y buscar. Encontrar ese lugar. Armar la carpa y tirarse a ver el cielo.

Sin reloj importado, ni novia operada.

Sin destellos de ambición, ni decisiones egoístas.

Ellos se quemarán y serán bronceados fantasmas.

Caminar. Y desear. Ubicar en Villa Crespo el lacio sentido de la tranquilidad.

Sin necedad absorbente, ni prejuicios autorrealizadores.

Sin recibo de sueldo mortificante, ni gritos que recriminen.

En un balcón, y si hay pobreza material, en un parque.

Crear. Y producir. Y que una idea no quepa en un Excel.

Sin horarios, ni días hábiles, y segundos de ocio.

Sin jefes cínicos, ni objetivos moralizantes.

En un precipicio, con los pies colgando en el abismo.

Repartiendo sonrisas a quienes miren a los ojos.

Convidando mates a aquellos que quieran compartir el rincón.

Cantar. Y escribir. Dibujar anhelos que desborden de buenas intenciones.

Sin competencias, ni ascensos, ni máscaras o mapas mentales.

Sin ceros en la calculadora. Con sinceros. Con ellos y con vos mi amor.

Sin necesidades banales, ni camisas planchadas, ni baños de la conciencia.

Sin objetos en vano, ni bocinas estériles, ni apuro por morir.

Oler. Y mirar. Y tocar las texturas del presente y las cuerdas de tu cuerpo.

Sin obligaciones impuestas, ni responsabilidades que son de otros.

Sin taxis, ni bajadas de bandera a las pulsiones.

Sin televisiones, ni clarín y con muchos desayunos en tu palma.

Sin microcentros, ni amontonamientos de las angustias e impotencias.

Escuchar. Y aprender. Y conocer otras fragilidades y otros sentidos a lo mismo.

Cocinar. Y disfrutar la comida. Hornear y hervir.

Sin comidas al paso, ni amabilidades de vendedores desesperados.

Viajar. Y descubrir. Por el mundo, pero también por el barrio.

Sin valijas con rueditas, con mochilas con hombros y espaldas decididos.

Sin electrodomésticos inservibles, con elementos y herramientas irremplazables.

Dibujar. Y retratar. Dar vida y acompañar la vida ya puesta en marcha.

Sin dogmas, ni servidumbre. Con dudas y argumentaciones.

Sin maldad, sin hipocresía, sin violencia.

Con abrazos, con caricias, con vos.



Ernesto Rugoso.

domingo, 26 de diciembre de 2010

(8) Doble Círculo del diario de viaje.

Círculo.




Hay millones de ideas sobre esta, la figura geométrica perfecta.

Hace unos días que me da vueltas, sí ya sé... esta cuestión.

Si pudiera darle música a un círculo, le pondría una vidala, a lo sumo una baguala.

También es una ciencia saber todos los cortes de carne que hay, de una vaquita sacan una variedad increible de golosinas.

Ponele que caminás al lado de la góndola del Disco, a mí me pone un poco para abajo, no sé, la sangre que cae al estilo catarata de monedas en el casino, los precios sobre el bicho destripado, algo ahí me hace un poco mal.

No te voy a decir que dejo los envases de birra y me vuelvo a casa corriendo, pero me jode.

También me jode en la caja tener que escuchar diálogos de los compradores y sus parejas escondidas en otra parte. Yo imagino que discuten y "el otro" está escondido en el pasillo de los detergentes.

Círculo.

Desde el primer trén a $10.60, clase "única". Hasta este viernes que vuelvo al puerto del mar por un riel o cinta de moebius.

Hoy en un taller ridículo escuché una frase algo así: la sabiduría no está en saltar pasos desde el principio, sino en darlos a su tiempo, sólo para volver al principio y poder entenderlo para empezar a caminarlo de nuevo.

Diría que es una frase cuasi perfecta, si la desmenuzamos (como a las carnes en la vidriera helada), está ahí la raíz de varias teorías, paradigmas, creencias y otros asesinos.

Círculo y calor. Cerveza y mudanzas.

Un flete sale con cosas, y vuelve sin nada.

No podría ser fletero o peón, sería como vivir en una trinchera.


Un punto es el que cierra el círculo, le permite dar una vuelta, le da una entidad,

qué es un círculo el instante antes de serlo?


Hay ideas que viajan por los años, recuerdo Ubi Sunt, recuerdo A dónde van?, recuerdo el sueño que me contó Satán que era igualito (según nos contó Ararat), a una enseñanza de Don Juan.

Algo hay en esa brisa. Nadie puede explicarlo, ergo, no hay nada...
Yo creo que sí.

Círculo. Y una mujer, o todas juntas, en una regresión al vientre ahogado.

Cada idioma tiene sus fortalezas. She es mejor a ella. Y mierda es mejor que cualquier traducción en el espacio o tiempo.

Parque Rivadavia, Balvanera, Caballito, Villa Crespo, Parque Centenario, Almagro y después? Villa Crespo de nuevo. Hay un círculo complejo de explicar ahí.

Mandinga desea: yo quisiera ser el tiempo.

Yo deseo no recordar mi nombre, ni dónde voy a estar, ni dónde voy a ir, ni el amor que nos íbamos a dar.
Esa la última vez que nos vimos.
Esa última vez que deseamos dar algún amor.
Esa última vez que vimos al círculo dibujarse.


Círculo. Hola, vengo golpeada por mis decisiones. Hola, yo estoy buscando decidir.
Qué tal? quiero ser dibujada por manos firmes. Qué tal? quiero ser al menos un dibujo.
Cómo te va? ando sola y una caricia me hace sonreir. Cómo te va? ando sonriendo solo.
Acá, tranquila, buscando. Acá, no tan tranquilo, pero también buscando.

Dicen que los primeros dibujos no son árboles, ni casas, ni mamás, ni corazones, son nerviosos Círculos.


Yo creo que hay placer, hay plenitud, hay algo así como felicidad, cuando uno relaciona algo anterior lejano con lo que está viviendo ahora y los ve encajar, los ve coincidir.

Eso para mí, es el círculo.





jueves, 25 de noviembre de 2010

Ni de aquí, ni de allá. Diario de viaje.



Me gustan los que se callan y me gustan los que cantan.

Y de tanto andar conmigo, me gusta lo que me pasa.

Me pasan cosas como esta…

Aunque no tenga importancia andar contándole a todos,

todas las cosas que me pasan.

Porque uno no vive solo y lo que a uno le pasa, le está sucediendo al mundo.

Única razón y causa.

Por eso si hay uno, hay dos.

Supe del diablo la noche que al hambriento dije “no”.

Ando solo por la vida y con un tono dominante,

modestamente cantor, sin pretensión de enseñar.

Porque si el mundo es redondo, no sé qué sigue adelante.

Andar y andar, siempre andando, nada más que por andar.

No vine a explicar al mundo, solo vine a tocar.

Y no quiero juzgar al hombre, al hombre quiero contar…

Mi condición es la vida y mi camino, cantar.

Es mi manera de andar.

Un día llegué a Tandil y conocí a un anciano,

que a falta de inteligencia se le dio por ser muy sabio.

Le pregunté por el amor al lindo viejo y ahí mismo lo conocí,

cuando me alcanzó un espejo.

Yo bailo con mi canción y no con la que me toca,

Yo no soy la libertad, pero sí, él que la provoca.

Si ya conozco el camino pa’ qué voy andar al costado?

Si la libertad me gusta pá qué voy a vivir de esclavo?

Elegir.

Yo siempre elijo, más que por mí, por mi hermano.

Y si he elegido ser águila, fue por amor al gusano.

Prefiero seguir a pié y no en caballo prestado.

Alguien por una manzana va siempre quedando a un lado.

Siempre se llega primero él que va más descargado.

El día que yo me muera no habrá que usar la balanza,

Pues pa’ velar a un cantor con una milonga, alcanza.

Doy la cara al enemigo, la espalda al buen comentario,

Pues él que acepta un halago, empieza a ser dominado.

El hombre le hace caricias al caballo, pa’ montarlo.

Perdón si me propasé y me puse moralejo.

Nadie puede dar consejos, no hay hombre que sea tan viejo.

Me pongo el sol al hombro y el mundo es amarillo.

Me gusta andar pero no sigo el camino,

pues lo seguro ya no tiene misterio.

Me gusta ir con el verano bien lejos, pero volver donde mi madre en invierno.

Y ver los perros que jamás me olvidaron y los caballos y los abrazos que me dan mis hermanos.

Me gusta. Me gusta. Me gusta.



Saltar paredes y abrir las ventanas.

El mar mojándome los pies.

En bicicleta perseguir a Manuela.

Con todo el tiempo para ver las estrellas.



No soy de aquí, ni soy de allá, no tengo edad ni porvenir.

Ser feliz es mi color de identidad.






Frases: Facundo Cabral (con algunas salvedades que el maestro sabrá entender...)

Fotógrafa: Arianne Sodero Calvet.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

La tarima del vacío multinacional.

Sentado sobre la madera que cruje y sangra.
Cuál es tu deseo más profundo?
Crear. Y tal vez, reconstruir.
Las voces se pisan, se mezclan banales.
Suenan miles de teléfonos, la gente habla de cosas que no tienen ningún sentido.
Sentado sobre la sombra de lo que no quiero ser.
Qué te gustaría hacer?
Cuando no hay dudas y hay preguntas, estamos jodidos.
Pocos piensan en las causas reales de sus sufrimientos.
Tienen ansiedad, se deprimen, están enojados, siempre enojados.
Si la pregunta no es la correcta, la respuesta profundizará el error.
Sentado en la alfombra llena de parásitos invisibles.
Cómo te imaginabas que sería tu vida?
 No me acuerdo.
En cualquier lugar menos en esta tarima de maderas huecas.
Hay un tipo canoso que quiere ser rubio que sonríe sin mueca, sin gesto.
Y me miente sabiendo que no le creo, por simple sadismo.
Con quien te gustaría estar?
Con un manojo de amigos, algunos de mis progenitores, y con vos.
Cubículos inverosímiles amontonados reciben a seres que no quieren ser bienvenidos.
Que se apoyan contra sus mentones, y sobreviven lejanos de su vida.
Recibir órdenes ilógicas, reproducir y mantener un orden cínico.
Ese es el designio de la mayoría de nosotros. Y no nos quejamos.
Nos educaron para que aceptemos, y aceptamos.
Estamos arriba de la tarima, abajo y martillando sus clavos oxidados.
Nunca reflexionando sobre sus cimientos de cartón.
Da igual, todos estamos esperando que las maderas se quiebren, por el peso del aire.
Ilusos.
Insisto, qué te gustaría hacer y ser?

lunes, 15 de noviembre de 2010

Ana y Otto. Sexto día del viaje.


Otto: Es bueno que las vidas tengan varios círculos, pero la mía, mi vida, solo ha dado la vuelta una vez y no del todo...falta lo más importante.
He escrito tantas veces su nombre dentro. Y aquí, ahora mismo, no puedo cerrar nada. Estoy solo.
Cómo acabará este viaje?

Ana: Voy a quedarme aquí todo el tiempo que haga falta, estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande. Y eso que las he tenido de muchas clases. Sí, podría contar mi vida uniendo casualidades.
Me encanta que haga frío.
Un beso. Si me oyes, mándame tú otro.

Otto: Mi vida estaba ciega, comprendí que por dejarla ir, me había quedado sin destino.

Ana: Esta noche te espero, mirando al sol.
¡Venga valiente, salta por la ventana!

La casualidad que estábamos esperando…

Otto se quedó de pie mirándola de tal forma que ella sintió que le pedía perdón, por todo. Y así era, porque Otto se prometió en silencio que si ella lo perdonaba, la llevaría a un país en paz, para cuidarla toda la vida.

Nuestros nombres se pueden leer igual, por el principio y por el final…

Los ojos de Ana. Otto en los ojos de Ana.

Mis ojos y vos en ellos.

Cómo acabará este viaje? Salta por la ventana, valiente!

sábado, 6 de noviembre de 2010

Paranoia. Quinto día del viaje.

Eso de durar y transcurrir no nos da derecho a presumir…
Estuve de paseo por mi barrio de niño, por las calles del ayer, por los amigos de la infancia.
Por la familia que siempre estará ahí, aun cuando yo ya no esté.
Hay tanta conciencia sin saber, adormecida.
Me traje en la maleta gigante que fue cargada y supuestamente volvía vacía, una palabra.
Algo que sentí en esta ciudad in-feliz.
Paranoia.
La placita sucia, horrible y hermosa donde jugaba de niño, no existe más, es hoy un jardín religioso muy prolijo.
Los pasillos que conectaban los edificios de mi manzana, donde jugábamos hasta que no veíamos más que penumbras y sombras, al “Drácula”, no existen más.
Son parcelas, de parcelas, de cemento y rejas.
La canchita atrás de mi escuela primaria, donde cualquiera trepaba y jugaba a la pelota, donde se “mezclaban” nenes de clase alta, otros que no teníamos demasiado y los chicos de la villa.
Esa canchita no tiene más “acceso”. Está tapiada y llena de alambres de púa en sus muros, como una cárcel, pero de afuera para adentro. No hay más de conocer valores diferentes.
 En conclusión nefasta, los pibes, los vestiditos de doce años, ya no juegan libres en las calles del puerto, no corren, no conocen eso de parar solo para comer y dormir, no comparten sus increíbles experiencias con los amiguitos de la cuadra.
Sus papás están preocupados, tienen miedo, cierran con doble llave, con rejas, con candado y alarmas estúpidas. Los nenes quedan del lado de adentro, encerrados en un microclima de sepulcro anti-inseguridad (es).
Y miran mucha tele, y juegan mucho a no jugar (virtuales sudores corren por sus frentes viciadas del aire familiar).
Y observan a los papás insultar, enojarse por todo, deprimidos y sin ningún sentido en sus (seudo) vidas, llenas de muchos compromisos, cuentas para pagar, y graves problemas que no entienden, o entienden demasiado.
Yo pregunté por ahí, por qué se cerraban los pasos en las veredas, las calles, los barrios. Y la respuesta fue inmediata y unidireccional. “vos sos loco (o pelotudo), no ves el PELIGRO que hay en la calle?”
Me quedé muy triste, porque crecer en esta realidad de cartón pintado está formando jóvenes más prejuiciosos, miedosos, reprimidos, enojados aun, de lo que ya venimos siendo en este enrejado país.
Paranoia. Parafernalia.
Teatro de revista del inconsciente.
No.
No es honrar la vida.
Alguien baila frente a otros y estos miran para otro lado avergonzados.
Otro canta sin pudor algo que le salió de adentro y alguien lo mira con odio.
Unos se besan enamorados, eternos, y una señora se ruboriza y se enoja por tanto decoro.
Ya no es el miedo hacia ese “otro” de algún país limítrofe o alguna provincia lejana y morocha.
Cada vez está más cerca el “enemigo”. Se empiezan a tapiar ventanas, ventiluces, se tapan espejos con ladrillos huecos.
Se ponen candados en las mesitas de luz, se sellan con pegamento las sábanas siempre limpias.
Se construyen casas con el frente en el fondo.  Y el patio se tapa con lana electrificada.
Se ponen alarmas satelitales en la ropa interior.
Y solo se habla del tiempo, aunque últimamente está tan “politizada” la meteorología, que mejor no hablar de NINGUNA cosa.
Habría que soldar las incubadoras y tapiar los ataúdes en vida.
Habría que dejar de respirar, tanto virus en el aire…
Paranoia y callejón zona peligrosa.
En qué momento cerraron la celda desde adentro?
Paranoia. De adentro para afuera.  Y en el medio? Queda algo?

Hay tantas maneras de no ser…

viernes, 29 de octubre de 2010

Deseos ineluctables. El cuarto día del viaje.

(Hoy voy a hacer un ejercicio que me da mucho placer, a raíz de los primeros párrafos del diario de viaje, un gran amigo poeta comentó con sus particularmente bellas frases. Luego “alguien”, no sabemos quién es, nos dejó sus palabras también, de una justeza inquietante.
Todo esto me empujó a seguir escribiendo a modo de diálogo con mi amigo (Planeta Trampa), y con Anónim@.
Esto quedó de ese encuentro destellante.)


Principio del viaje (...!?) [Giramundo] a ningún lugar. Que no sean espirales en trampa, y escalera a lo lejano (Futuro Incierto?)

Se desviste tu ciudad, querido amigo.

De los "Tal Vez" se desprenden tanto los "Siempre" como los "Nunca" [Never!]. Es un punto medio, la arista de la moneda que no quiere caer, que hoy no quiere "cara" ni "cruz". Ahora es hoy, somos aristas. Dos identidades (Y a una he de matar, o será devorado...!).

Planeta Trampa

Ella es. Giramundo. Hoy voy sin pagar peaje, ni cara ni cruz. El principio del delito. Y ella. Testigos de ciudad ODNUMARIG

Lector Anónimo.

Esta brisa de metáforas disímiles, este encuentro fugaz de guiños del sentido.
Lleva hoy a viajes. Al mío, al de ella, al de todo aquel que esté dispuesto a soltar para poder abrazar toda la vida.
Invita a remontar deseos ineluctables.
Delante de la mirada. Cerca de las manos.
Guiando los pasos.
Se desvisten los testigos, la moneda cae parada, y ahí queda,
de canto y girando como un mundo, como la suma de todas las ciudades posibles y muchas más.
Las (supuestamente) necesarias, las imaginarias des-ciudades, las derruidas (finalmente!) y las del futuro, que no existen ni lo harán como ciudades, sino como jaulas.
Todas ellas no son nada, son maquetas de cartón, si se las mira por el cristal lúcido del abismo y el piélago.

En cambio ella sí, Ella es.



 El blog de Planeta Trampa:
http://enlaplanetatrampa.blogspot.com/

jueves, 28 de octubre de 2010

Luto y preocupación.


Iba a escribir una nota hoy sobre la muerte de Nestor, lo que se viene y aclarar un poco los tantos de lo que se hizo y lo que pienso yo sobre lo que se hizo.
Porque estoy asqueado de escuchar deseos autoritarios transformados en dogmas apocalípticos, declaraciones hipócritas, sobre todo de los sectores más retrógados, perversos o simplemente (tragicamente), ignorantes y pelotudos aprendices de Grondona y las corporaciones (todas ellas), mediáticas, empresariales, financieras, sindicales, religiosas y sus soldaditos infames en la política.

Pero leí lo que publico a continuación, y como en tantas otras veces, alguien lo había escrito mejor.
Este texto de Mempo se acerca casi hasta rozarlo a mi sentir y pensar sobre este suceso.

Saludos.
Intentemos (una vez más), sacar conclusiones basadas en la reflexión y la escucha de voces diversas. Tratemos de no abrir la boca y comer ese pastiche asqueroso molido y semidigerido que nos quieren poner en la boca....

Vestidos de Ciudad.

Ante el fallecimiento del ex Presidente Néstor Kirchner
Néstor y lo que se viene

Por Mempo Giardinelli

Escribo esto en caliente, en la misma mañana de la muerte anunciada de Néstor Kirchner, y ojalá me equivoque. Pero siento dolor y miedo, y necesito expresarlo.
Pienso que estos días van a ser feísimos, con un carnaval de hipocresía en el Congreso, ya van a ver. Los muertos políticos van a estar ahí con sus jetas impertérritas. Los resucitados de gobiernos anteriores. Los lameculos profesionales que ahora se dicen "disidentes". Los frívolos y los garcas que a diario dibujan Rudi y Dany. Todos ellos y ellas. Caras de plástico, de hierro fundido, de caca endurecida. Aplaudidos secretamente por los que ya están emitiendo mailes de alegría feroz.
Los veremos en la tele, los veo ya en este mediodía soleado que aquí en el Chaco, al menos, resplandece como para una mejor causa.
Nunca fui kirchnerista. Nunca vi a Néstor en persona, jamás estuve en un mismo lugar con él. Ni siquiera lo voté en 2003. Y se lo dije la única vez que me llamó por teléfono para pedirme que aceptara ser embajador argentino en Cuba.
Siempre dije y escribí que no me gustaba su estilo medio cachafaz, esa informalidad provocadora que lo caracterizaba. Su manera tan peronista de hacer política juntando agua clara y aceite usado y viscoso.
Pero lo fui respetando a medida que, con un poder que no tenía, tomaba velozmente medidas que la Argentina necesitaba y casi todos veníamos pidiendo a gritos. Y que enumero ahora, porque en el futuro inmediato me parece que tendremos que subrayar estos recuentos para marcar diferencias.
Fue él, o su gobierno, y ahora el de Cristina:
—El que cambió la política pública de Derechos Humanos en la Argentina. Nada menos. Ahora algunos dicen que estar "hartos" del asunto, como otros criticaron siempre que era una política más declarativa que otra cosa. Pero Néstor lo hizo: lo empezó y fue consecuente. Y así se ganó el respeto de millones.
—El que cambió la Corte Suprema de Justicia, y no importa si después la Corte no ha sabido cambiar a la justicia argentina.
—El que abrió los archivos de los servicios secretos y con ello reorientó el juicio por los atentados sufridos por la comunidad judía en los '90.
—El que recuperó el control público del Correo, de Aguas, de Aerolíneas.

—El que impulsó y logró la nulidad de las leyes que impedían conocer la verdad y castigar a los culpables del genocidio.
—El que cambió nuestra política exterior terminando con las claudicantes relaciones carnales y otras payasadas.
—El que dispuso una consecuente y progresista política educativa como no tuvimos por décadas, y el que cambió la infame Ley Federal de Educación menemista por la actual, que es democrática e inclusiva.
—El que empezó a cambiar la política hacia los maestros y los jubilados, que por muchos años fueron los dos sectores salarialmente más atrasados del país.
—El que cambió radicalmente la política de Defensa, de manera que ahora este país empieza a tener unas Fuerzas Armadas diferentes, democráticas y sometidas al poder político por primera vez en su historia.
—El que inició una gestión plural en la Cultura, que ahora abarca todo el país y no sólo la Ciudad de Buenos Aires.
—El que comenzó la primera reforma fiscal en décadas, a la que todavía le falta mucho pero hoy permite recaudaciones récord.
—El que renegoció la deuda externa y terminó con la estúpida dictadura del FMI. Y por primera vez maneja el Banco Central con una política nacional y con record de divisas.
—El que liquidó el infame negocio de las AFJP y recuperó para el Estado la previsión social.
—El que con la nueva Ley de Medios empezó a limitar el poder absoluto de la dictadura periodística privada que todavía distorsiona la cabeza de millones de compatriotas.
—El que impulsó la Ley de matrimonio igualitario y mantiene una política antidiscriminatoria como jamás tuvimos.
—El que viene gestionando un crecimiento económico de los más altos del mundo, con recuperación industrial evidente, estabilidad de casi una década y disminución del desempleo. Y va por más, porque se acerca la nueva legislación de entidades bancarias, que terminará un día de estos con las herencias de Martínez de Hoz y de Cavallo.
Néstor lo hizo. Junto a Cristina, que lo sigue haciendo. Con innumerables errores, desde ya. Con metidas de pata, corruptelas y turbiedades varias y algunas muy irritantes, funcionarios impresentables, cierta belicosidad inútil y lo que se quiera reprocharles, todo eso que a muchos como yo nos dificulta declararnos kirchneristas, o nos lo impide.

Pero sólo los miserables olvidan que la corrupción en la Argentina es connatural desde que la reinventaron los mil veces malditos dictadores y el riojano ídem.
De manera que sin justificarle ni un centavo mal habido a nadie, en esta hora hay que recordarle a la nación toda que nadie, pero nadie, y ningún presidente desde por lo menos Juan Perón entre el 46 y el 55, produjo tantos y tan profundos cambios positivos en y para la vida nacional.
A ver si alguien puede decir lo contrario.
De manera que menudos méritos los de este flaco bizco, desfachatado, contradictorio y de caminar ladeado, como el de los pingüinos.
Sí, escribo esto adolorido y con miedo, en esta jodida mañana de sol, y desolado también, como millones de argentinos, un poco por este hombre que Estela de Carlotto acaba de definir como "indispensable" y otro poco por nosotros, por nuestro amado y pobrecito país.
Y redoblo mi ruego de que Cristina se cuide, y la cuidemos. Se nos viene encima un año tremendo, con las jaurías sedientas y capaces de cualquier cosa por recuperar el miserable poder que tuvieron y perdieron gracias a quienes ellos llamaron despreciativamente "Los K" y nosotros, los argentinos de a pie, los ciudadanos y ciudadanas que no comemos masitas envenenadas por la prensa y la tele del sistema mediático privado, probablemente y en adelante los recordaremos como "Néstor y Cristina, los que cambiaron la Argentina".
Descanse en paz, Néstor Kirchner, con todos sus errores, defectos y miserias si las tuvo, pero sobre todo con sus enormes aciertos. Y aguante Cristina. Que no está sola.
Y los demás, nosotros, a apechugar. ¿O acaso hemos hecho otra cosa en nuestras vidas y en este país? •

Mempo Giardinelli

http://cosario-de-mempo.blogspot.com

sábado, 23 de octubre de 2010

Elipsis (...) del diario de viaje.

Y te imagino dando vueltas en el vecindario.


Todo se vuelve difícil, pesados cuando no estamos convencidos del camino.
La desilusión,  sentirse defraudado,  me parece que son mareos.
Si yo te amo, y vos me amás, el resto puras excusas.
Tantas veces en mi vida quedé paralizado sabiendo que tenía que hacer (o no hacer) tal cosa.
Tantas veces estuve dormido, estupidizado por la familia, la propiedad privada y el (supuesto) amor.
A veces por decir de más, otras por no aclarar, siempre algo falló en mis decisiones.
Pero hoy no, hoy no. Y aun así vuelvo a fracasar en mi puesta en escena del deseo.

Coco dice que, todo mal siempre viene por un bien, Fito lo contradice porque todo lo que te hace bien, siempre te hace mal.
Lo que es seguro es que cambió mi vida para siempre, por lo que fue y será.
Alguna vez escribí que con el amor no alcanza a veces, hoy creo que mentí, o por lo menos, me equivoqué.
El amor, el que es de posta, sí alcanza (y recontra sobra), el resto se acomoda por las buenas o por las malas para dejarnos ser compañeros en plenitud y sal.
Esta de ahora es una elipsis,  un brazo que me miró arrancar anteayer y me tironeó un poco hacia atrás, nada más. Estoy medio derrotado, pero mañana se me pasa. Como espero que se te pase a vos mañana también, y todos los que estamos medio “así”.

Los invito a quienes estén leyendo esto…         que…                frenen,       parate ahí turrito!   

un segundo…            

y piensen en una persona.         UNA  sola.           

Esa persona…            

por la que dejarían de pestañear durante un rato largo.

Sí, de esa hablo…

Se apareció?

Bueno, a los más Suertudos (o sabios), que la tienen cerquita; los invito ahora a que la acaricien, pero no con la mano, con la mirada, muy lentamente, hasta erizarle la piel a ella (o él), y también, ya que están de paso, al futuro.

A los Masomenos, los que la tienen a veces, sin embargo, tal vez, o casi,  que está, pero no tanto. Bueno si se apareció en esa visión, es porque la querés cerquita, ya que no pueden tocarla con los ojos cuando quisieran, bueno, a ver que relegás  (jugatela no seas gilastrun!), para acercarla y sentirle la respiración…

A los Casi nunca, lo que pasa es que me tiene ahí, no me da bola, siento que me usa… l@ amo zarpado, pero no estamos en la misma; en este caso es complejo, porque puede suceder que no dependa de ustedes tener a esa persona cerquita, habrá que rever los ideales y los porqués de amar a alguien que no te corresponde, puede ser terreno de Sigmund o del simple azar (con ese yo no me meto…).

A los No, y bueno querid@ a repartir de nuevo, a ver si la próxima te veo en una de las anteriores, con vos no hay nada que decir o pensar, ya vos lo hiciste vos en demasía, basta de idealizar y a vivir un poquito, para marear la costumbre.

Ya lo dijo Celeste, dame amor, dame tu corazón, dame tiempo para respirar que está muriendo el sol, dame música para crear una nueva canción. Lo demás?  NO IMPORTA.

Vuelvo a mí (ah, te habías ido? No me di cuenta en ningún momento), que es lo que más nos interesa, no?

Soy una moneda con lo mejor y lo peor, y como todos saben la moneda cae (a la larga), las mismas veces de un lado que del otro.
Hoy quiero empezar a desechar ese azar críptico. Quiero darte la mano y cuando no tenga tacto, soltarla un ratito y remojarla en agua con sal.
No puedo soportar hoy que estés mal por mis acciones, no puedo afrontar que te sientas desilusionada, que te haya defraudado, cuando sos el mundo que deseo conservar cerca.
Creo que aun tal vez pensás en mí (por qué fito metió “piensas”? quería entrar al mercado venezolano…)
Entendés?  Se entiende?
Ahí está la cuestión, no, no entiendo nada. Eso es lo que me pasa.
Naty W. dice que tiene pocas opciones, pero en realidad, me dice, son todas. Todas las opciones están ahí.
Todo está abierto Vestidos.
O cerrado amiga.
Cuando me dijiste que en un rato caía “él”, te envidié, porque daría todas las notas de VdeC porque cayera “ella” hoy.

Hoy no me voy a andar con rodeos, ni metáforas (¿?), hoy todo es simple, ubiqué a mi deseo, o al menos a mi no-deseo, y empecé pasito a paso a caminar mirando al frente.
Pero no, claro! Como iba a ser fácil vestidillo!
Bueno, yo me quedo acá, cerca, sí, anduve dando vueltas por la ciudad, y?
Vos sabés que no puedo ni salir de Almagro sin volver a vos.
Aunque pueda etiquetar hasta al diablo y a vos solo darte un toque.

Vamos juntos? No voy a ir a ningún lado, pero definitivamente voy a (quiero) ir con vos.

Las palabras (me) hacen falta (trampa).
Las palabras son mi única forma hoy (tal vez ayer también), con las que puedo decirte que te amo.

Siempre es bueno tener una pausa, una elipsis, un corte, para ubicar lo imprescindible en el viaje.




jueves, 21 de octubre de 2010

El segundo día del Viaje.

(les dejo un poemita que le escribí a una chica allá por septiembre de 2002, es medio naif, pero me gusta, es parte de este diario de viaje)

Una hoja al alba.

Una hoja en la tormenta,
Deseo de paz que se arremolina,
Inmenso bosque que invita al descanso;
Cuando el viento ensordece los sentidos.
Perturbada la frágil hoja elige,
Desecha sueños y anhelos en su cobardía
Y se lanza a la quietud del árbol
Escapándose así de su encadenada libertad.

Otra hoja en la tormenta observa,
Descubre que la tranquilidad del bosque
Es un simple espejismo de la inseguridad,
Reniega de su humanizada compañera
Y cargada de ficticia rebeldía elige,
Grita en medio de la tormenta,
De tanto gritar ya ni escucha al viento
Y se lanza a su eterna soledad.

Tantas  hojas duermen a la sombra
De los árboles que las retienen, que las
Alejan de tormentas y cambios.
Tantas otras vagan por las corrientes
Buscando un poco de quietud,
Libres de árboles y atrapadas por tanta libertad.
Cada hoja elige, con diferentes motivos
Regalando euforia, o tranquilidad; y
Las cuestiones las guían en lo desconocido.

Imagino pues, esa tercera hoja que se largó
Del árbol y el abrigo;  que herida por
Las ráfagas incontenibles danzó en su tormenta
Y que fascinada por los misterios buscó y
Hoy sigue haciéndolo, ese rincón, ese paraíso
Aquel lugar que reúne hojas solitarias
Y les renueva humedad y finales.

Sin darme cuenta la sigo, comprendiendo que no escapo,
Ni me escondo,
Sueño hallarla, que me bese desnuda,
Quizás tomando mi mano se lance al vacío;
Y tal vez descubramos que no es
Más que ese soñado rincón,
Y es nuestro.


"La sabiduría de la vida consiste en eliminar lo que no sea esencial"  Lin Yutang.

miércoles, 20 de octubre de 2010

El primer día del Viaje.

 



 En el rincón de un viejo muro
Totalmente inmóvil
Una araña gorda acecha

Maté una araña
¡Soledad
de noche fría!

Cuando para de cantar
Y vuela Al fin vemos a la cigarra

MASAOKA SHIKI


Hoy es el primer día de este nuevo viaje. Hoy bajé la mochila, no voy a guardar nada aun, pero es bueno tenerla a la vista. Ya se dibuja el horizonte lejos de Almagro, pero en este barrio empieza mi viaje. Los ojos se dieron vuelta para adentro, para aprender a mirar hacia adelante. Los posibles destinos se mezclan, bailan frenéticos, cogen con los ojos bien abiertos. Se aman con todas las luces prendidas, las ventanas abiertas contagian a las vecinas pudorosas. Allá a lo lejos me esperan seres desconocidos, lugares perdidos y voces amistosas y sabias.

Hoy comienza esta aventura, esta odisea melancólica. Ya tengo a mano un cuaderno de viaje que se llenará, rebalsará de cuentos fantásticos. Cuando era chico escribí sobre la prisión del alma y su opuesta y complementaria libertad del alma. Que pierde un hombre cuando deja cosas que no tienen valor alguno?Hay dos ojos imaginarios y negros que me guiarán por veredas fantasmales y rutas desoladas.

La tela de la araña grotezca, casi perfecta cedió, se cortó en una de las puntas y me dejó moverme un poquito. En ese imperceptible cambio vi desde este rincón mugriento la luz que entraba por la ventana. También vi la mirada muerta de mil moscas atrapadas. Parecían hasta contentas de ese descanzo pegajoso, cómodo que antecede a su muerte. Observé con mucho miedo a la gorda araña que desgarraba víctimas sin apuro, mientras comía decía "muchachos, somos todos dueños de nuestro destino, dueños, repetía mientras morfaba sin hambre.

Pero esta historia comienza antes, ya no recuerdo el día que quedé atrapado. Lo cierto es que la dueña de ese supermercado de mártires inconscientes nos hablaba a nosotros sus prisioneros inertes, nos decía que estábamos ahí en su tela por una razón, que si nos sacrificábamos estábamos dando sentido al mundo. Hacía metáforas de máquinas y redes y telas de araña, son dueños, son libres, partes, engranajes, eslabones de este mundo mágico que he tejido para ustedes. Mientras tanto, comía y cagaba. Sonreía, su carisma casi hipnótico (no les voy a negar), me conmovió durante un rato largo.Era contradictorio pero todos los que estábamos atrapados, cazados, creíamos el cuento de la meta compartida, no reflexionábamos. La araña decía, si bueno, yo los voy comiendo, pero me van a negar que no están más calentitos cómodos acá que volando, sufriendo las corrientes del viento impredecible?Yo cada tanto me hamacaba, sentía como una angustia constante de saberme próximo banquete del monstruo, pero como dije antes, no reflexionaba demasiado. Ya había olvidado como era el mundo fuera de la tela, que me acariciaba suavemente mientras me iba atrapando cada vez más hasta dejarme casi sin movimiento. Qué mirada más seductora tenía esa asesina, hasta daban ganas de ser devorado por esos dientes afilados, ser ahorcado por esas garrar peludas y poéticas. Así estuve un tiempo largo, había tenido la suerte de quedar atrapado en uno de los bordes más lejanos de la tela. Lo raro de esa triste comunidad de víctimas, es que nadie se hablaba entre sí, nadie se miraba, todos teníamos la vista puesta allá en el centro, donde nuestro verdugo engordaba cada día más. Yo una mañana me desperté después de soñar que era una polilla atrapada en la red, pero al parir a la mariposa que había crecido toda la noche en mi interior me iba volando, y disfrutaba, me sentía pleno sobrevolando mi baboso hogar, miraba desde arriba a la araña que enloquecía al verme escapar, ya no era dulce ni empática, me mostraba las garras, me acerqué lo suficientepara observar a los mil hijitos que tenía en el vientre, comían las migajas de papá y crecían a pasos agigantados, claro! por eso somos tantos pegoteados, tiene que alimentar a su descendencia, la entendí, aun así mientras la saludaba irónico emprendí un vuelo rasante. Lo más paradójico es que el resto de los insectos atrapados en vez de alegrarse por mi libertad, me insultaban, se enojaban conmigo, le pedían a la araña cazalo! traelo de vuelta! y al moverse tan histéricos se sometían más. Quedaban furiosos pero petrificados esperando su destino terrible.

Así me desperté esa mañana, que justamente es la mañana de hoy. Miré a mis costados y empecé a reconocer a la gente, estaban mis viejos, algunos compañeros de la escuela, otros del laburo. Una profesora de la facultad, dos conductores de televisión. Quise convencerlos que si hacíamos peso para un lado todos juntos, la tela tenía que ceder. Nadie me dio bola, me miraban como a un loco, un niño, un pelotudo. Al principio me enfurecí, trataba de convencerlos, de forjar una escapatoria para todos. Después me agoté, me sentí rendido. Me quedé nuevamente dormido pero solo unos segundos, los suficientes para volver a ser mariposa libre. Desperté con la clave para mi fuga. Ya les conté que estaba agarrado en uno de los límitesde ese sillón de poxiran. Me quedaba poca movilidad y utilicé todas mis fuerzas empujándome hacia el borde, casi no pude moverme, pero quedé con mi mano izquierda afuera de la cárcel. Había visto cientos de veces a la araña recorrer sus condominios, como desfilando por sus invisibles hilos de titiritero caníval. No hacía fuerza para moverse, se resbalaba por la baba. Imitando ese movimiento asqueroso y con mi mano de escribir afuera pude soltarme un poco más. Pero ahí quedé, con un brazo afuera pero eternamente atrapadoLa desolación fue total, cuando entendí que solo no iba a poder. Y peor aun, conciente de que ese baile macabro no era la mejor opción para vivir o morir. Ahí vino mi golpe de suerte, vi acercarse a la mariposa de mi sueño, volando distraída. Le grité con toda mi fuerza. Guarda con la trampa! justo a tiempo para que zafe de caer en la tela, Me sonrío agradecida, tenía los ojos más oscuros y hermosos que jamás había visto, y con un gesto tierno me señaló una de sus alas amarillas. Agarrate de acá pibe, si hacemos fuerza entre los dos te vas a poder soltar.

Y la tela cedió. Me libré de los últimos restos de baba-pegamento y le pegué un grito a la gorda hija de puta esa morfona que estaba reposando panza arriba. Me saludó conteniendo la bronca. Ya vas a volver a caer soretito! miré a todos lados a los prisioneros insomnes, nadie me prestó atención, salvo un pibe que tenía ojos brillosos como de ternura y tristeza, le sonreí, estaba seguro que iba a encontrar la manera de salirse también. Cuando ya estábamos lo suficientemente lejos de las fauces de la araña, me relajé, la mariposa bella volaba con una perfección que me embriagó. Le di las gracias, me devolvió mi alma, me soltó la mano izquierda y me dijo. Volá pibe! aprendé a usar esas cositas multicolores que tenés ahí atrás. La despedí contento, ella se fue por ahí, nos vemos pronto, alcancé a escuchar. Moví mis alas dormidas, torpes y emprendí mi vuelo, que tal vez nos vuelva a cruzar en algún momento.Este viaje que empieza hoy y vaya uno a saber donde terminará.     

Vestido de Ciudad.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Nunca o tal vez uno de estos días.

Un pan dulce y un poco de vino, ya que no puedes comprar...



Este verso es para vos, nada se debe, pero me parece que vos leerás.
Y al leer, tendrás ganas de darme un beso y sonreírme.
O de corregirme con dulzura.
Nos acercará un deseo, y eso siempre es más digno que el silencio atragantado.

Se fue bye bye vaya a saber con el tiempo quiera volver.

Cuantos más pasajes reservo, menos ganas de irme me dan.
Y caminando por ahí, entre plaza y parques llenos, te veo.
Te escucho llamarme desde el agua del laguito
que alguna fue mugriento y principio de todo esta odisea.

El justiciero y cuatro hijos no nacidos, con hambre y poco porvenir.
Paga lo que debes, maldito odiado de ciudad.
Ya vendrán las grises musas a hablarme mal de vos.
Y en tu viaje en el tiempo Juan Salvo te va contar de mí.

Rubén Darío le habla a mi niña y ella escucha mi canción de fondo.
Para mi vieja, el malo soy yo.
Y para mi viejo no sé, no me cuenta mucho que piensa.
No había forma que pueda perder dice Edu, tiene razón.

No podré huir si estoy vestido de ciudad.

Te regalé mi mochila y no la aceptaste, pero hoy es distinto.
El sol sale de mi lado, y se muere del tuyo.
Dice Macarena que somos españoles queriendo conquistar.
Yo digo que a ella y a otra.

Y la otra siempre me da bola.
Soy implacable, y hasta los indios norteamericanos eran mediocres.
Y hay más iglesias en América que en Europa.
Me dijo que era un delincuente, quiso llorar y se enamoró.

Tengo el síndrome del conquistado,
soy cianuro mi vida, y cada tanto me trituro el orgullo.
Me dijo que era la manzana del Edén, y yo mordiendo ausencias.
Seguir anclado acá sin tu amor, instantáneas de Lavalle.

Cuando te odio, te invento.
El día que el sol caiga sobre nosotros, estate segura,
que voy a escribir sobre nosotros, con mi pulso histérico y desvencijado.
De tanto andar con vos, lejana, me gusta lo que te pasa.

Yo no soy tu libertad viajera, pero si él que la provoca.

Y vos cada lugar que conocés, me querés más,
y eso siempre es más digno que decir que no. Que todo está perdido.
Y cuanta falta me hace hoy tu voz dormida.
Vos sabés cuantos balcones hay en el mundo, y cuales son necesarios.

No me habrás dado un espejo?
Los dos sabemos que sí, y me estoy dejando crecer la barba frente a él.
Hoy viene a ser como la cuarta vez que espero, desde que sé que no vendrás más nunca.
Que maneras más rabiosas de recordar.

Te saco fotos en el parque y sos tan niña y tan luz.
Mariposas que emergieron de mi oscuro.
Euge tiene razón, soy gris y Urquiza paleta de colores.
Está pintando un cuadro y yo martillando los marcos.

Un hombre suelto no necesita medias naranjas.
Y yo con tanta gana de morder las manzanas.
Loca tuca de vos. Deseos fragmentados.
Encima en el laburo me ascienden al octavo infierno.

Dije laburo y se me fue la inspiración.

Chau, hasta nunca Coordinador!


“El verso que no llega
y yo queriendo regalar cuchillos y pañuelos,
ser sutil para el crimen.
Vestir de azul la muerte.” M.B.