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sábado, 10 de septiembre de 2011

Moebius de Porcelana.






El viernes está en pausa. La elipsis le arranca un gesto al escritor.
El niño que conoció su juego preferido, lo ve del otro lado de la vidriera.
Las luces demoran en encender, titilan, casi que no alumbran pero calientan.
El hombre que supo trastabillar, camina a paso firme y sonríe.
Mira fijo a los ojos del futuro.
Ese llegó hace rato y que cada tanto vuelve a irse.
La semana no está completa, el joven sabe qué es lo que falta.
Desea, imagina, manda mensajes por todas las vías.
Se abren los paréntesis de la duda y las culpas que vienen de atrás.
Hay una mujer. Una mujer.
Que baila con las sombra y golpea en la sien de los fantasmas.
El niño, el joven, el hombre son uno y también nada cuando la mujer no está.
El pulso se demora. Los dientes aprietan las frases que retrasan la plenitud.
El viernes trae certezas, las mañanas previas reafirman que ahí, entre ambos, hay algo.
Cuando la tormenta del ayer sacude, quedan en evidencia los nuevos cimientos.
Su fragilidad, su inestabilidad estructural.
Aun así, resisten acurrucados, débiles y hermosos.

Más tardes necesitan los niños que se descubren y se desnudan en el pasto.
Más claridad de esa que generan juntos para opacar todo lo que cargan.
El joven carga en la espalda, la mujer en los oídos. Cargan, llevan y soportan.
Ya no más, debieran decir. Pero siguen siendo débiles y nerviosos sus pasos.

Hay un umbral, hay una luz detrás del cuadro. Hay una camita. Hay nombres y sellos.
El amor es sólo una cosa, pero la que envuelve a todas las cosas.
El amor es sólo una cosa, que quiere ser todas las demás cosas en una vida.
Hay desencuentro, tangos, cumbias y ella es un arcoíris pero de esos mirame y no me toques.
Nunca busques la canasta de oro en donde nace este haz de luz.

El marco del cuadro es el umbral, de porcelana y barro.

Cuántas mareas tendrán que pasar para que podamos responder la pregunta.
Llegamos hasta acá, qué pensás hacer con el resto de tu vida?

El barro es frágil frente a las inundaciones, pero se solidifica con el calor intenso. 

Cuándo es el resto de la vida?
Hoy. 

Y Mariana. 

Escrita a duo. 

lunes, 22 de agosto de 2011

Va! Son y Sun.


El que abandona no tiene premio.
Charquear, casquear, chasquear.
Ingenuo y genuino.
Patino con mis yutes por el living de madera.
En ese momento soy un niño, sin preocupaciones.

Luego viene una: (frase del polo).
Vestidos! sé realista, dejate de joder!

Vos y tus fantasmas, madre de mis Anitas, de todas ellas.
No rompas bolsa aún.

Amar, es darle a una persona el poder para destruirte y confiar en que no lo hará.
Yo creo que Amar, es darle a una persona el poder para que nos sorprenda y nos enseñe a bailar lo que nunca bailamos.

Vos sabés lo que me asusta, sabrás además lo que gusta?
Sí.
Acostumbrado, equivocado
no veo el cielo, está nublado.

Apareciste sin que te buscara nadie no esperaba,
encontrarte ahí,
tal vez tu risa no tenía sombras no tenía cara,
fui todo lo que ví.
Me prestaste un beso, me prestaste calma, me prestaste
todo lo que me faltaba.

Tenés la receta justa para hacerme sonreír,
Y todo el tiempo,
sabés lo que me asusta, sabés lo que me gusta estar con vos.
Me robaste el cuerpo, me robaste el alma,
Ya es tuya la voz, con la que antes cantaba.

Me quitaste el sueño,
Me quitaste el habla,
Pero si estoy con vos, no necesito nada.
 (no te preocupes no necesito nada)

Es un mito el tiempo! Claro que sí.
Sé que escuchás. Escuchá!
Este viernes va. No sabemos adónde, pero va!

La madrugada que me metí en el pozo de cinco años escuchaba NTVG.
Ahora que salgo, escucho lo mismo.
El círculo da una vuelta...

Cosa linda. Sabe que lo hermoso es de los dos.

Cursi!

Mis manos son y sun.

Un vestido y un amor.
No te vayas, quedate, te voy a ser.

Y yo no buscaba a nadie y te vi. 

http://www.youtube.com/watch?v=vY7sabq_C1U&feature=related

viernes, 29 de julio de 2011

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Piropo. Contexto. Lo que digo. Lo que te digo.
Dormís. Texto. Lo que escuchás. Lo que niego.
Llamada. Sonido. Lo que suena. Lo que nunca voy a decir.
Hermana. Mandato. Lo que patronato. Lo que infancia.
Sentada. Lluvia. Lo que cantás. Lo que miro.
Mirada. Zapatillas. Lo que te tapás. Lo que abriga.
Cómplice. Herida. Lo que milito. Lo que escribo.
Llanto. Leche. Lo que imagino. Lo que nunca será.
Sonrisa. Ana. Crónica. Lo que nos llevamos.
Blanco. Ojos. Lo que es. Lo que soy.
Bonito. Irene. Lo que fuimos. Lo que somos.
Calidad. Verdades. Lo que nadie dice. Lo que nadie objeta.   
Diferente. Días y noches. Lo que nadie canta. Lo que raíz.
Simple. Infancia. Lo que tengo frío. Lo que nadie me cuenta.
Momento. Grito. Lo que consiento. Lo que no.
Arena. Pies. Lo que huello. Lo que me mojo.

Por qué? Entendí el odio. Sólo es sexo.
El que buscás. El que querés, el que no tendrás nunca más.
Y por eso soy culpable de tus sábanas sepia.
Dale! No será lo mismo, pero algo tendrás...

Espuma. Final. Lo que no es. Lo que silencia.
Suerte. Violencia. Lo que quieras decir. Y yo te hago ofrenda.
Ángel. Silencio. Lo que fue real. Lo que es mejor decir.
Sorpresa. Implacable. Lo que necesitás. Lo que te di.  
Dos. Risa. Lo que tengo que bancar. Lo que confieso de vos.
Cantar. No importa. Lo que en menores. Lo que en mayores.
Solo. Asuntos. Lo que me trajo el mundo. Lo que mamá.
Brillo. Temo partir. Lo que sostiene. Lo que es viejo para ser regalo.
Ventana. Desnudos. Lo que está vestido de ciudad. Lo que no se salva.
Dibujo. Desnudos. Lo que se dice en voz baja. Lo que beso y deseo.
Ruido. Va y viene. Lo que tuve. Lo que nunca tendré.
Testamento. Nunca. Lo que miento. Lo que digo de verdad.

domingo, 3 de julio de 2011

Documento 33.

Documento 33. Besarte los pies.
Cuando el yute se moja, se pone tosco. Virtud perdida.
Con bigote, mirada irónica y listo para recibir la trasferencia negativa.
Luna de eclipses. Basta de astros en la poesía.
Miedo. No todos los cuentos se pueden contar.
Volumen e intensidad. Una crema de enjuague o una vida. Dos promesas.
Juegos. Dejame entrar otra vez. Las escondidas y la mancha.

Una canción y la lluvia. Un umbral y la cama.
Un piano y la luz. Un vaso y los labios.

Pregunta, silencio, dudas, respuestas, pregunta de nuevo.

Nos saludamos, empezamos a conocernos, hablamos, caminamos, sonreímos, nos tocamos, nos invitamos, nos encontramos, nos miramos, Cogemos. acabamos, nos vemos, sonreímos, hablamos poco, empezamos a conocernos de nuevo, nos saludamos.

Uno sale, otro queda, ambos tienen interrogantes, se mueven, vibran, el que queda se congela, el que sale se quema, recuerdan y olvidan, según lo vivido mueren un poco o un mucho. Uno sale, otro queda.
Saldrán y volverán a entrar. Hasta que no haya puertas que cruzar.

Malabia. Pugliese. Luca. Gardel. Abasto. Nike.

La primera vez que hice el amor sonaba el amor es más fuerte.
La última vez que hice el amor sonaba el amor después del amor.

Antes de anhelar hay que probar.
Antes de ansiar hay que conocer.
Antes de escribir hay que tocar.
Y que antes sea después, da pruebas del tiempo y del espacio.
Perdurando.

Documento 33. Levantar la cruz.
Nada es leve y todo es madera. 

martes, 21 de junio de 2011

Puedo. Debo. Dedo.

Amando fuiste aflojando.
Lo cerca que queda lejos.

No está afuera el encuentro.
Puedo subir el techo o bajar el cielo.

Puedo subir al cielo y morir haciéndote el amor.

Puedo ir al norte para ver al viento matando umbrales.
Puedo escribir mil notas intentando hacerte carne.
Pero es más fácil ir a la carnicería.

Puedo fracasar otra vez, eso no importa.
Puedo buscarte en otros cuartos.

Cambió el cuarto.

Puedo acercarme para que me hieras.
O alejarme para que necesites.
Puedo hacer cualquier cosa Hoy,
pero Ayer me dice que mejor no hacer ciertas cosas.

Podés irte gritando, podés correrte y dejarme pasar,
podés mandarme mensajes a la madrugada, podés aceptarme en tus brazos.
Podés mentirme y contradecirte.
Podés no ser vos, sino alguien más.
Podes arrepentirte y amar a mi fantasma.

Puedo ser quien quiera hoy. Soy un niño de nuevo.
Un niño consciente y alegre.

Sufre sólo el que ama. Y él que no ama no me interesa.
Aquel que no ama no está. Va pasando, desfilando por pasarelas de hielo.

Puedo usar alpargatas o pantuflas.
Puedo dejarme llevar o llevarte.
No importa que escriba, nada será diferente por una palabra.

Lentamente levanté la copa hacia vos.

Ya entendí, aun sin entenderte, entendí.

Alguien dice que la música salva, otro alguien dice que no engancharse salva,
un voz dice que nadie salva.
Un vestido y un amor.
Un guitarra y una mujer.
Un beso y una flor.
Uno a uno, y así sucesivamente...

Puedo olvidarme pero no quiero.
Puedo conformarme pero no debo.
Puedo alejarme pero me pierdo.
Puedo pues dedo.

Me gustan las mujeres que se ríen,
y que inevitablemente me hacen sonreír.

domingo, 12 de junio de 2011

Vidala de la Lejanía.

Sin besos no hay silencio.
Sin risas no hay silencio.
Sin miradas no hay silencios.
Sin silencio no hay silencios. 

Sin misterios nada te sorprende.
Sin dudas no te dan ganas de cantar.
Sin abismos no hay silencios.
Sin silencio no hay silencios. 

Sin dos no hay amor.
Sin vos hay una almohada de más.
Sin esquinas no hay vereda.
Sin silencio no hay murmullo complice.

Sin ansia no hay búsqueda.
Sin deseo no hay torpeza.
Sin recuerdo no podés crear.
Sin subidas no hay piernas.

Fuego para sentir frío.
Cautela para caer desprevenida.
Caminar conmigo para alejarte.
Y alejarte para no necesitarme.

Sin este momento no hay porvenir.
Sin tu ausencia no hay poema.
Sin un viernes no hay un sábado.
Sin sin, no hay con.

Mejor ahora que nunca. 

domingo, 5 de junio de 2011

Alicia en el Bondi.

Te vas de viaje, un par de días a despejar.
Nada de todo eso te sorprenderá, pensás.
Y aparece una imagen, y te acaricia.
Estás de nuevo en el país, como Alicia.

Cuánto amor es necesario para no ceder?
Qué de todo esto puede realmente aparecer?

Viajás liviano en el medio de la nada.
Preparaste una mochila chiquita y despojada.
La felicidad es un arma de doble filo.
Una película de esas raras que cobra sentido.

Y si elegís caer en la tentación?
Hasta qué punto estás metido en una canción?

Vos sabés de los recorridos del lobo,
Y podés encontrar los impulsos del morbo.
Te frenás a tiempo cuando destella su mirada.
Andás en bici, vas buscando tu próxima parada.

Qué te hace feliz cuando no cantás?
Seguro la melodía  que todavía no ubicás.
Cuál es el sentido de este camino?
Está ahí clarito, en los ojos del nonino.

Puede que la canción que todavía,
o tal vez es la desconocida más IVA.
Sea lo que quiera el deseo,
y que no se quejen,
que no nieguen más a Eros.


La angustia es el precio de ser uno mismo. Silvio.

miércoles, 1 de junio de 2011

La mujer al costado.

Desnuda,
con las uñas de pies y manos en rojo sangre,
con los labios morados,
sobre un fondo de mármol
y rejas tetánicas.

La palma sosteniendo la nuca,
formando un ángulo empinado en el codo.
Sos un símbolo de quietud,
indiferencia y sensualidad.

Estás contemplando,
tal vez, un poco abstraída.
Formando parte del cuadro,
agregando vida
y a la vez mutis y desconsuelo.

Él se mezcla con el espectador,
se consustancia,
él es la cámara
y también quién mira hacia la puerta.
Es un ojo inconsciente y distante.

No hay un sólo paso por el túnel,
se disuelven las piernas en el espacio,
cíclico, feroz e indeterminado.

Él habla con el supuesto ojo,
ella sonríe a la voz que canta y la toca.

Vas a estar parada dentro de una cripta,
atravesando a la mirada y el recuerdo.

Sí, sos un dedo mártir.
Un devenir fraguado y ajeno.


Sodero & su amigo sensible. 

miércoles, 18 de mayo de 2011

El beso inoportuno, enredado y envuelto.


Quien no lo sepa ya
lo aprenderá de prisa:
la vida no para,
no espera, no avisa.
Tantos planes, tantos planes
vueltos espuma
tu, por ejemplo, tan a tiempo
y tan inoportuna.

Vamos! Señor
siéntese en mi mesa
hace frío afuera
acá, está confortable
déjese llevar.
y póngase cómodo
sus penas en mi corazón
y sus pies sobre una silla
yo lo conozco, señor
usted no me había visto jamás
no soy más que una chica del puerto
una sombra de la calle.

Sin embargo, me rocé con usted
cuando usted pasaba ayer por el pasillo,
iba muy ensimismado.

Eran más bien los días
de arriar las velas.
Toda señal a mi alrededor
decía: cautela.
Cuánta estrategia incumplida
aquella noche sin luna
tu, por ejemplo,
tan bienvenida
y tan inoportuna

¡Vamos venga! señor...
siéntese en mi mesa
hace frío fuera
aquí, está confortable
déjese llevar.
y póngase cómodo
sus penas en mi corazón
y sus pies sobre una silla
yo le conozco, señor
usted no me había visto jamás
no soy más que una chica del puerto
una sombra de la calle.

Sin embargo, me rocé con usted
cuando usted pasaba ayer por el subte.
Nuevamente iba ensimismado.

La existencia le dará todas las oportunidades
para repetirlas después.

¿Quién sabe cuándo,
cuándo es el momento de decir: ahora?
Si todo alrededor te está gritando:
¡Sin demora, sin demora!

¡Vamos! señor
usted tiene el aire de un niño
déjese llevar.
venga a mi reino
yo cuido los remordimientos
yo canto romances
yo canto a los señores
que no tuvieron suerte
míreme, señor
usted no me había visto jamás
pero usted llora, señor
esto, jamás lo habría creído.

De esta historia, la mitad.
Y en el otro extremo.
Mire donde mire...

¡Eh! bien veamos, señor
sonríame,
mejor que esto, un pequeño esfuerzo...
ahí está, ¡eso es!
¡vamos ríase! señor
¡vamos cante! señor

Pero sí, baile, señor ¡Bravo!  Otra vez!

¿Quién sabe cuándo,
cuándo es el momento de decir: ahora?
Si todo alrededor te está gritando:
¡Sin demora, sin demora!
¿ Y qué si es todo fruto de mi imaginación?
Sólo hay una manera de saberlo.

Usted no me ha visto jamás,
guarde ese beso para cuando lo haga realmente.

Dulce magnetismo, dos opuestos buscando lo mismo. 

Yo te vi, encandilado por el tiempo.