domingo, 4 de noviembre de 2012

Presente (la eternidad en la que estás).


Por nada. Ese es el beneficio de la duda.
Con eso nos conforman. De eso vivimos.
Por nada. No es nada. Gracias por venir.
O me vas a decir que estás contento con lo que producís?
Con lo que sos, día y noche?
Nada. Nacimos para serle en obra y gracia.
Somos absolutamente nada. Y todo eso.
Nadie puede eliminarnos el desatino de pensar. Y eso es lo peor.
Qué hacés? Festejo mi cumpleaños, el último, igualito al primero.

Estás perdido. Estás perdida. Este mundo te hizo a imagen y semejanza
de lo que quiero que seas.
Como todos los vuelos, levantás y después el viento te lleva.
Te ahogas y como todos los vuelcos, después el vientre te lleva...

Gracias! Por nada. Sos. Eso solito. Infinito de palabras para alejarte de las gracias.
De la Gracia.
Dale! Levantate, acá tengo una oferta extraordinaria que no te puede faltar.
Cuanto más cerca estás de tener un baño limpio, más lejos del inodoro te empezás a sentar.
Un prontuario no se borra, queda como un tatuaje. Tatuaje falso.
Y mi tremendamente emperatriz.
Debería tener entradas por vagancia y desacato a la autoridad.


Inútil es pelear, no puedo detenerlo.
Que así sea.  



lunes, 8 de octubre de 2012

Manos pintadas dentro de una cueva. Poema.


Este poema que no conduce hacia ningún lugar.
Está lleno de elipsis el brillo de mis ojos.
Fuiste exactamente lo que no debías ser.
Y sobre la frente llevo el reflejo de un faro abandonado.
Esta es una palabra muy antigua. De cuando el Yo y el Otro no estaban opuestos y finales.
Los poemas no deben manejar, no van a ningún lado (pero van con vos (o conmigo)), y suelen llegar a destino.
De cuando la tele era pintar manos rojas dentro de una cueva. De ahí vienen las manos.
Y el rojo corazón dentro de un túnel.
No escucho mi voz, ni el beso que te lanzo, pero te veo recibirlo llena de sonidos y a todo color.
Frágil, sí, todos somos frágiles. Y muertos hay demasiados, más que los que podemos aceptar.
Y el atroz sudor condensado en los recuerdos de la caverna. Cae, cae y aprende a volar.
En esa estupidez de la distribución, vivimos pendientes de lo que le dan a los demás.
Si hay libertad es porque uno la administra, si hay igualdad es porque otro (o ese mismo), la reparte, si hay justicia es porque antes alguien se aseguró los mejores beneficios de la ley.
Pues que no hay nada. Y el día más importante de su existencia fue el de su muerte.
Los poemas no enseñan nada, dijo un administrador de empresas y no supo qué hacer con su tiempo libre y su deseo reprimido. Pero administra muy eficientemente la gerencia que años de trabajo analítico le concedieron.
Y los dedos goteando pintura fresca en la tierra removida y olvidada de un útero.
Un macho alfa saca de los pelos a su hembra de la cueva para que observe al sol desde su sometimiento.
Pero antes pintó las manos que diez mil años después admiraremos.
La mujer boca arriba, y la noche hecha cielo en su boca. No hay palabra aun.
No hay poema inútil todavía. Pero hay gerencia de la caza, la pesca y la recolección de discursos.
Y se lleva la vida en su mochila.
Después del alambrado es el mejor invento del hombre. La mochila.
Esos hombros gentiles, listos para aceptar el peso equilibrado de las tiras de cuero sobre los huesos.
Me gustan los que se callan (a tiempo). Y me gustan los que cantan (desde adentro, desafinando, (no importa (o tal vez, sí)), pero desde el fondo de la cueva).
Cuál es mi rol? La finalidad del personaje que voy a interpretar por los próximos cuarenta años?
Levantar paredes, sólo para poder saltarlas. Y desde el otro lado devolver las pelotas perdidas.
Eso soy yo. El pintor de las manos sudadas.
El miedo a la luz que contagia ceguera y contrae la pupila. La nitidez de un flashback borroso adentro de unas medias cancan.
Mamá, debo tenerle miedo a la pared? Debo partirme en dos hombres duplicados?
Tengo que meterme a la hoguera para conocer el calor? Estaré muerto en medio de esta vida amontonada e insensible?
Este poema sigue sin aprender a cruzar la calle.
Y el escritor conoce los milagros del crédito en noventaydos cuotas fijas antes de rendir su examen de conducción.
Maneja sus emociones y saca el brazo por la ventana antes de doblar a la izquierda.
Y se pierde en los barrios bajos. Qué es esto?
El bisabuelo de los hombres no sabe como terminar la pintura de su mano sangrante y ya quiere empezar a meterse con los símbolos. Peor aún, quiere participar en las ganancias de la publicidad y los ticket de entrada a la caverna.
Es grande, es viejo, es pesado, es difícil, es invisible, no tiene materia, está lleno de música y palabras,  es incunable, está hecho para mí, para todos los mí. Pura intriga y lugares comunes, todo dibujado de vos, de todos los vos. Es real, es ser. Es búsqueda, y tocar. Tocar todo lo abarcable. Vos y yo. Y flotar e imaginar que somos libres.  Es despertar y abrazar, dormir y anhelar. Todo lo anterior por mil. Y aunque no parezca tan importante, eso es.
Luz. Al alba.
La noche está haciendo pedazos a la nitidez.  Y este poema sigue sin saber sacar fotos.
Cómo sabés que esto es un poema? Porque acá cada palabra tiene su sentido único.
 En un ensayo, por ejemplo, lo que importa es hacia dónde voy.
Acá, en este poema, lo inevitable es cada paso y la propuesta (y el peligro) de caer al pozo.
Cuánto falta? No tengo idea. Qué otra cosa puedo hacer (ser)?
Alguna vez se preguntan qué son? O que terminaron siendo?
Lo acepto, este poema se me hizo un poco largo, y qué?
Más tardó mamá en sacarte del vientre y no trajo algo demasiado logrado. No?
Termino con una promesa.
No me voy a volar, aunque haya un viento tan seductor.
No voy a ser la hoja de la tormenta.




Mano a mano.


La musa me condiciona y a la vez me habilita.
Me lleva hacia un lugar definido, pero me permite ir, empezar a moverme.
Elijo al azar, al supuesto caos, sin saber que todo está previamente seleccionado.
Como elegir una reproducción aleatoria de temas, dentro de una lista limitada de tracks.
El oxígeno nos permite vivir, ha desarrollado la vida en el mundo, y a la vez es el mayor agente de degradación en los seres vivos.
Volver a encontrar al placer dentro de los vicios y separarlo, para resignificar lo placentero alejado de la compulsión.
Frente al poder me arrodillo o me alimento. Te doy una canción o aturdo tu silencio.
Pobre del que habla de máscaras aludiendo a un supuesto de sinceridad, de autenticidad.
Cuando el teatro se mantiene abierto open 25 desde antes de nacer y hasta mucho después de ser olvidados.
Mano a mano.
La vida está llena de covers. Que nos van llevando desde los intérpretes hasta los autores.
Se abren puertas, se levantan paredes para contenerlas, se pintan marcos para embellecerlas. Sólo para eso. Por las puertas.
En el umbral nace el tiempo y el espacio. El infinito y la eternidad no son más que acto reflejo de lo efímero.
La locura es interpretante de la inmensidad. La palabra es consecuencia de todo lo que no podemos nombrar.
Respirás y te oxidás.
Qué sería yo sin mis preguntas?
Creo que el primer, y posiblemente, último síntoma del deseo, es la angustia.
El intento en algunos casos, paga la cuenta. Aunque no siempre. Y es bueno saberlo.
Estoy orgulloso de poder decir algunas cosas sin mencionar a los Astros ni a mis Papis.
Y de intentar que algunos huecos no se confundan con los rincones donde resguardarme.
Una cárcel o un paraíso solo difieren por el contexto.
Y el contexto es una escena atravesada por el tiempo, el espacio, los actores y la música que se esté escuchando.  
El milagro está en la duda. Justo a tiempo para cocinar las certezas. Y comer la existencia sin arrebatarla en el fuego.
Entre la inocencia y la conciencia hemos quedado, mano a mano.



viernes, 7 de septiembre de 2012

Herencia


Quiero amor, alegría, diversión y buen humor. No es el dinero lo que me hará feliz Yo quiero morir con la mano en el corazón

Vamos juntos a descubrir la libertad Olvidar todos los clisés y prejuicios.

Estoy cansado de los buenos modales, es demasiado para mí. Yo como con las manos y soy así. Hablo fuerte y soy franco, disculpame y escuchame.

Terminemos con la hipocresía, yo me voy de acá Estoy cansado de las evasivas, de los eufemismos. Mirame a los ojos, detrás la máscara, soy así.
Zaz. Quiero. (Con algunas pequeñas licencias de VdeC).

Herencia.
Qué joven soy! Cómo podría tener herederos si recién, y aun, estoy naciendo?
El cuerpo de Cristo. Sin pecado concebida.
Soy hijo de una monja y de un espíritu carpintero.
Vení a verme antes de irte. Después será tarde. Y seguro me habré mudado.
Porque estoy vivo y ni siquiera sé qué significa eso.
Podría María parir en un terreno baldío?
Como el universo, como el olvido y las cajitas musicales.
Muy bien. Adiós. Enredándose en los espejos retrovisores del camión de papá.
Todo esto va sin comas, ni puntuación. Sin frenos, ni pausas para tomar el té.
Cierro los ojos y muerdo las hojas.
Encía y herencia. Cuántos Hugos hay en una H?
Sobre la mesa. Las manos sobre la mesa.
Ahora decime quién está a cargo de esta Trama.
No tengo hambre. Aunque sea un tema habitual y diario.
Cosquillas y dosis exacta. De un juguete y silbidos.
De la muerte y otros asesinos. Hola? Podría pasarme con la persona que realmente vive ahí?
El elegido, habrá redactado su Curriculum Vitae alguna vez?
Me fascina que haya lectores que se sientan defraudados por el paso del tiempo.
Soy una voz, un murmullo ambiguo, indescifrable, estúpido y procaz.
Pero soy. Siempre. Contante, sólido, líquido y material.
Un vestido de noche. Comprado para usar una vez. No por eso descartable. Me guardan en sus armarios envuelto en nylon transparente. Me sacan cada tanto para acariciarme con naftalina.  Para recordar aquella única noche de fiesta, del casamiento de tu prima.
Un vestido de novia manchado por el vino de un tío. Soy un vestido de oferta, de ciudad y de pueblo, de primavera y de velorio.
La tierra gime. Si no te gusta podemos cambiarte el talle, el corte, la confección, la tela y la sombra.
El sillón, la tele y el cenicero. Se llenan de tiempos muertos. De ceniza y libido. La moda y las tendencias sexuales están gravadas con el impuesto a las ganancias.
Qué querés que haga con toda la piel sobrante? Bordame un baberito para después de la misa.
Estoy desnudo enumerando mi herencia. De generación en degeneración.
Que prisa más pegadiza nos alimenta hoy. Corremos hacia el abismo invirtiendo cruces de madera y muerte.  
Sí, soy yo. Ya voy para allá, no toquen nada hasta que llegue.  No contaminen la escena del crimen.
Voy terminando mi testamento porque me queda un solo pucho y no hay mucho más para decir.
Nunca dejó de escribir, con un estilo más bien sencillo.

De lo que calló, deducimos tal vez, lo que quiso decir. 

martes, 14 de agosto de 2012

Ay!


Hay gente que nos arruina. Que quiebra todos los cimientos. Que alimenta nuestros peores fantasmas. Nos deja abierta la grieta de nuestra peor realidad.
Hay quienes nos encuentran y nos hacen perder. Dicen que nos aman, nos apagan y potencian nuestras miserias. Viven ahí.
Si somos escritores, nos convierten en televidentes. Si somos bailarines, nos quiebran las rodillas. Si nos gusta cantar, nos hacen gritar hasta dejarnos afónicos.
Hay personas horribles que nos ensalzan los complejos, nos arrugan la sien y nos hacen dependientes y agradecidos de sus migajas.
Nos cuesta verlos actuar, nos duele vernos tan frágiles. Pero son lo más real que tenemos en esos momentos infernales. Creemos amarlos, dejamos al amor a un costado para adorarles los altares ficticios.
Yo estuve tres veces metido en ese laberinto, la primera con uno que se decía mejor amigo, y las otras dos con un par de minas que no eran ni oro, ni plata. Creo que aprendí a identificar Los y Me.
Me duele ver amigos en la misma historia, no hay manera de decirles nada que sirva. Es un poco cuestión de suerte y mucho de predisposición a alimentar ratas.
Esta nota adolece de metáforas, es cruda y simplista. Tal vez porque andar con rodeos es la mejor arma de estos asesinos infames. O tal vez, porque recordarme en esas situaciones me quita el apetito y la poesía.
Pero hay que decirlo. Un poco para la conciencia propia y otro para dejar una señal a nuestros seres queridos que lo están padeciendo hoy.
En todo caso, me gustaría decirte a vos que lo lees y que te ves protagonista que no te dejes enterrar. Y a vos que te sabés responsable del crimen, te digo con una gran carga de inocencia, no lastimes más con tus mentiras, con tu mediocridad, con tu egoísmo.
Nunca vas a ser nada más que un mal recuerdo a todos los que nos cruzamos en tu camino.
Hay gente que nos duele. Ay! Duele, pero vamos a encontrar el antídoto.


Los cínicos llevan una marca en la frente, de a poco les iremos echando limón en la sien.











lunes, 16 de julio de 2012

9 1/2 Years.


Entre drama y comedia he llegado torpe hasta mi edad media. Y aun no soy (aunque cada día un poco más), caballero.
El trece de marzo de dos mil trece cumplo diez años en esta metrópolis. Si el diciembre que se viene de clarines y mayas y fines del mundo lo permite, se cumplirá esa década seudo infame de mi fructífera y jugosa vida en la capital.
Pasó de todo y con todo. Aprendí, eso seguro, aprendí a aprender y a dejar paso a lo que no puedo aprehender.
Quizás soy otro hombre, o el mismo niño.
Hay cosas que no cambian; mi adicción a romper para armar de nuevo sigue ahí.
Palabra y confesiones. Balance, caos y equilibrio.
Y un dulce abismo siempre latente, sin ese, no hay nada.
Tuve momentos más iluminados y otros que no hay faro que los alumbre.
Identificar, cantar y alejarse del daño que fue, que es y que será.
Y soy mínimamente libre. Porque amo a una mujer clara, que me ama sin pedir nada, casi nada, que (todos sabemos), no es lo mismo pero es igual. Soy feliz.
Y los muertos de mi felicidad siempre me acompañan en un rincón de la sien y la conciencia.
Tener treinta, tener treinta mil o no tener nada, y desaparecer el todo, es sólo un dato.

Hace mucho que no hago notas así sólo, porque hace ya un tiempo que me acompañan los fantasmas amigables y las presencias calurosas, así que les ruego hoy que me perdonen porque estoy desprovisto de herramientas y armado con humos de mi materia.

Y mientras haya cuestas, habrá piernas y caminos y mapas y pasos.

Qué hubo en estos nueve años y medio?
Conejos y Mickey Rourke hirviendo en la olla. Y decisiones, muchas de esas.
Impulsos, pérdidas, muchas y algunos encuentros que mejoran lo que se fue.
(En varios miles).

Siempre que se cuenta una historia, se habla de uno mismo, mencionando a otros.   

Acá hay tormentas y hojas perdidas bailando en el viento.
Estuve preso sin opción a fianza. Y eso es pesado. Pero mi mochila reforzó las costuras.

Y rasgó sus vestiduras...  

Si te dejás llevar por la corriente, posiblemente te ahogues, pero vas a encontrar inexorablemente al mar. 


lunes, 9 de julio de 2012

Punto com. Punto ar.


Dejá de disimular. Dejá de callar.
Dejá vu. Dejá vo'.
Vení, vamos. Tengo la moto a la vuelta de la esquina.
Vení, que tenemos muchas cuestiones que charlar.

Soy Mei Ting Sun from la escuela de Shangai.
Suena a libertad mi deseo de no dejar sobrevivientes.
Padre! Eres tú?
Soy, tal vez, eso. Pero no es necesario que me preguntes nada.

Desde que me ascendieron a Princesa dejé de tomar mate y de disimular.
Disi y Doris del Valle. Y, sí...
Hay una cosa que yo no te he dicho aun. Aun.
A un tipo en la calle le preguntaron por su sombra, miró pensativo la ventana abierta del segundo piso.
Viene atrás mío, si la ves, decile que la espero a la vuelta de la esquina.
Toda la tormenta flota en el viento, agazapada, en el pino que tapa al sol.
Lo que viniste a buscar, se hace esperar. Todo con ar. Punto com, punto ar.

Tanta introducción para decir que lo que escribo es lo que quiero mostrar de lo que soy.
Lo que oculto sobre mí. Perdido, Perdí un Do, de mayor a menor.
Hace una vida o un video que no me despierto. No se cura nada con reposo.
Si no hay segunda opinión, no hay diagnóstico.
Otra vez la ventana. Ven Ana! Sí, sí, vení con T, también.
Me, ti, sun. Mentisan. Si no sana hoy...
Menos es más. Bauhaus MenosMal.

Soy frente a esta hoja blanca y ordenada. Eso soy. Desprotegido y caótico a su merced.
Hace unas horas cuando perseguía a Clara, no era esto. Era otra cosa.

Tanto nudo sólo para atar una corbata.
Voy calentando la sien, los dedos comienzan a moverse epilépticos, vamos a ir por la ruta viboreando, cerca de la playa, ahí nomás, sigo chispeando el ritmo, arrancamos palabras de otras oraciones, las traigo para acá, las atraigo, la mano saluda, teclea, baila en la sábana suave del word, elimina acentos, tildes y frenos hidráulicos, oraciones esdrújulas y sintaxis forzada a coger, canta la piba frente al micrófono y alguien mete distorsión pa rellenar compases, y creo que está bien, listo, tal vez sea muy larga esta oración, no sé, me gustaría tomarme un par de renglones más para estar seguro, aunque mejor no, porque si no falta el aire para leerla en voz alta y mis compañeros del taller se van a enojar y nadie quiere a un alargador de frases. Punto. Punto ar. 


miércoles, 9 de mayo de 2012

Utopía.


Nos encontraremos en la vereda, buscaremos nuestro lugar despacio, en silencio.
Se repetirán las veredas, los lugares, los silencios.
Dejaremos de lado nuestros egos ese ratito, ubicaremos rincones de dialogo.
Pensaremos, reflexionaremos con todas nuestras fuerzas.
Mataremos a tiros al sentido común, a los miedos que nos separan, a los odios que facilitan la aislación y la diferencia y su doble cara, la indiferencia.
Estaremos predispuestos a la disidencia y al aprendizaje.
Entenderemos la alegría de un pueblo libre. De un individuo sin complejos demoledores.
No dejaremos que mientan, ni amarguen los mentirosos y los insensibles.
No nos dejaremos estar. No daremos por sentado nada.
Planearemos, diseñaremos a largo plazo. Ubicaremos las mayores carencias, los peores damnificados. Garantizaremos que ellos tengan lo básico para poder unirse a nuestra reunioncita de vereda. Para poder expresarse en nuestra fiesta en la calle.

Armaremos escenarios para vernos y disfrutarnos. Prenderemos micrófonos y reflectores para mostrarnos y escucharnos.
Definiremos nuestros principios irrenunciables. Describiremos sin medias tintas a los asesinos, a los criminales que no querrían ofrecer nada al común. Y les daremos otra oportunidad. Y nos daremos a todos, segundas chances con conciencia y humildad.

Nos miraremos a los ojos, sin excusas ni máscaras. Pues no tendremos nada que ocultar, que no pueda ser usado potencialmente a nuestro favor.
Haremos canciones, películas, novelas, cuadros, historietas, esculturas, collages, obras de teatro, fotografías, exposiciones, orgías, casamientos.
Inauguraremos fábricas, empresas, medios de comunicación, medios de transporte, talleres, comercios, organismos sin fines de lucro.
Y todos nosotros y todas las instituciones tendrán como premisa básica el bien común y la creatividad personal.

Bailaremos, pensaremos, repatriaremos científicos, brindaremos. Y habrá en el brillo de nuestras sombras los brazos de alguien más.
Nos abrazaremos. Nos daremos interminables abrazos, nos contenderemos, y compartiremos el dolor. Porque es la única manera de sobreponernos sin heridas que nos malformen, que nos hagan mirar con sospechas a los demás.

Nos amaremos y nos distanciaremos. Pero diciendo, siempre produciendo enunciados y explicaciones que nos permitan seguir avanzando sin represión.
Y estaremos tranquilos en la tormenta, y no dejaremos que el resentimiento actúe en nuestro nombre.
Nos besaremos y nos daremos ideas que nos potencien, crearemos siempre algo nuevo, actuaremos amalgamando egoísmos para dar luz. Cogeremos con los ojos abiertos en plenitud.
Siempre entenderemos primero lo que falta de lo que nos sobra. Y trabajaremos para mejorar las condiciones que nos hacen sonreír.
Y cuando aislemos a alguien siempre dejaremos que un tercero neutral interceda para dar oportunidades de reinserción. Porque no querremos juzgar por juzgar.
Habrá culpables, siempre los hay. Pero empezaremos por nosotros mismos para reformar y desechar lo que nos haga sufrir.
Guardaremos para la sequía, y descorcharemos los vicios. Porque no somos nada sin memoria y no somos nada sin presente placentero.

Perderemos cosas y afectos y no será un problema, porque lo inevitable no será un dogma ni un castigo, será una cosa más de todas las que entenderemos, viviéndolas y escuchando a otros más experimentados.

Calcularemos y estudiaremos nuestras posibilidades y ampliaremos nuestros recursos con distribución y planificación. Y controlaremos nuestros organismos y nuestros gobernantes elegidos, con transparencia y periodicidad.

Nada nos faltará y lo que sobre, lo disfrutaremos todos. Y trataremos de todos poder acceder a las mismas herramientas. De esa manera por primera vez en nuestra historia, podremos elegir.
Y seremos libres de (y por), nosotros mismos.
Y educaremos a nuestros hijos sin degenerarlos, sin cargarlos de nuestras mochilas vencidas.
Y conoceremos por fin, el significado de libertad, de igualdad y de fraternidad.  

Esta es mi utopía, imagino que la de la gran mayoría de nosotros, todo lo que sé y aprendí. Lo bueno y lo malo, lo que nos sirve y nos mantiene a salvo.
Y nos posiciona en un caos-motor para espantar cegueras, necedades y seguridades que nos matan, adormecen, y acomodan, en medio del rompecabezas-vida de setenta años.
Sólo así creo que vale la pena seguir en este lugar.

Vestidos de Ciudad

domingo, 15 de abril de 2012

Ciclo Vestidos de Cine. El Sacrificio


http://www.youtube.com/watch?v=2qteL-cdFK0&feature=relmfu


 

La primera película que voy a subir al blog, y con la cual se inaugura el ciclo, es más bien un desafío que me pongo y una búsqueda personal de aprehensión de alguna que otra herramienta poético-narrativa. Se trata de El Sacrificio (1986) -sueco original Offret- de Andréi Tarkovski. Su último film antes de morir.

Lo elegí por un par razones; porque el ruso fue un genio inigualable, porque fue filmado en estrecha colaboración con parte del equipo habitual de otro genio descomunal: Ingmar Bergman. Y sobre todo, porque este ciclo me sirve de excusa para introducirme en su filmografía, para leer, observar y empezar a establecer algunas conexiones en su manera de producir arte.

Acá se las dejo. Si así lo desearan, me daría mucha satisfacción leer sus devoluciones. En palabras del propio Andréi dedicándola a su hijo "con esperanza y confianza".

 

Nos vemos en breve con una nueva película, y un nuevo desafío. VdeC.


Filmografía:
El violín y la apisonadora (1960)
Título original: Katok i skripka. 
Premios: 
Premio de Licenciatura en el VGIK (1960). 
Primer Premio en el New York Student’s Film Competition (1961).


La infancia de Iván (1961)
Título original: Ivanovo Destvo. 
Premios: 
Venecia: León de Oro (ex aequo con Crónica familiar, de Valerio Zurlini) (1962). 
San Francisco: Golden Gate Prize al mejor Director (1962). 
Acapulco: Primer Premio y Diploma por "Dirección poética contra la guerra" (1962). 
Palenque: Cabeza de Oro (1963). 
Varsovia: Premio del Club de Críticos de Cine Polacos a la mejor película (1963). 
Lublin: Premio Czarcia-Zapa a la mejor película extranjera (1963). 
Nueva York: Premio D. Selznick, Laurel de Plata (Premio de la Crítica Americana) por "la podereosa contribución de la película a la paz" (1963). 
Delhi: Premio en el Festival Nacional (1963).


Andrei Rublev (1966)
Título original: Strasti po Andreju. 
Premios
Cannes: Premio de la Crítica Internacional —FIPRESCI— (1969). 
París: Premio de la Asociación de Críticos de Cine (1969). 
París: Estrella de Cristal de la Academia Francesa a la mejor actriz (1972). 
Helsinki: Premio a la Mejor película del Año (1973). 
Stradford: Diploma en el Festival Internacional (1973). 
Premio Filtro (1973). Belgrado: Gran Premio (1973). 
Belgrado: Premio a la mejor película (Sindicato de Trabajadores del Cine) (1973). 
Belgrado: Segundo Premio del Jurado de la Audiencia (1973).


Solaris (1972)
Premios
Londres: Premio a la mejor película del año (1972). 
Cannes: Gran Premio Especial del Jurado; Premio Ecuménico (1972). 
San Francisco: Mejor Película; Premio del Jurado Interfilm (1972). 
Panamá: Premio a la mejor interpretación femenina (Natalia Bondarchuk) (1973). 
Carlovy Vary: Premio de la Asociación Internacional de Cine Clubs (1973). 
Stradford: Diploma de Honor (1973).


El espejo (1974)
Título original: Zerkalo. 
Premios:
San Vicente (Italia): Premio Italnoleggio de los Distribuidores (1979). 
Milán: Premio Ubu (1980). 
Taormina: Premio David-Donatello/ Luchino Visconti (1980).


Stalker (1979)
Premios:
Cannes: Premio Especial del Jurado, Interfilm y Premio OCIC (1980). 
Avoriaz (Francia): Premio Fipresci el en el Festival de Cine Fantástico (1981).



Tempo di viaggio (1983), documental

Nostalghia (1983)
Premios:
Cannes: Premio Internacional de la Prensa, y el Gran Premio a la Creación Cinematográfica (ex aequo con "L'Argent", de Robert Bresson), 1983.

Sacrificio (1986)
Premios
Cannes: Premio Especial del Jurado, Gran Premio Internacional de la Crítica (FIPRESCI) y Precio del Jurado Ecuménico (1986). 
Suecia: Premio Escarabajo de Oro a la Mejor Película del Año (1986). 
Valladolid: Espiga de Oro (ex aequo), junto un premio especial a Sven Nykvist por la mejor fotografía, XXXI Semana de Cine de Valladollid (1986).





El sacrificio Tarkoski online on line  ver en línea el sacrificio tarkovski

lunes, 12 de marzo de 2012

Almagro Indiferente II


Poesía.
Escuchen.
Un jugo se mezcla con el vaso alcoholizado.
Escribo. Viernes. Pequeña noche.
Un bombo interrumpe el descanso del cuero bronceado.
Almagro. De nuevo indiferente.
Dos delanteros para un solo puesto.
Me gusta dirigir.
Pero me pierdo.
Estoy inerte en la cola más larga del coto.
Tengo dieciséis productos. Estoy en falta.
Y me hacés falta.  
Almagro. Otra vez profundo.  
Mi teléfono suena y suena.
Confuso. Elegir es ser libre. Dicen.
La piedra de mi encendedor tiene un orgasmo.
Satura. El volumen de mis pestañas enredadas.
Una mujer se detiene frente al reloj.
En su reflejo ve envejecer sus amores.
Y cae. Se deja golpear contra el humo.
Da vueltas, gira entre las chispas del acero y suspira.
Tomo. Emborracho mi barba, mi sien.
Buscamos. Todos.
Creemos. Percibimos y redactamos leyes que nos meten presos.
En mi nuevo balcón no cantan los grillos. Pero están.
Cerca en la maleza de mis baldosas. Ahí están.
Voy editando, cortando, para llegar a la perfección del vacío.
Tu amor es un amor anticenicienta, viene después de las doce a robarte la madrugada y el corazón. Viene en un carruaje de tarjeta sube, pero baja y te gusta, y tus tías malvadas? Esas miran por la rendija del umbral, este, tu jardín donde vuelan los muros y construyen casas boca arriba, y en el patio los puercoespines ya no debaten, se clavan antes que morir de frío. En pleno Carnaval, crece la enredadera verborrágica, y las palabras son vida, y las ideas son viajes, y en el umbral crecen algodones que usaremos de almohada mirando el cielo.
Contemplé mi vida y sólo vi palabras.
Al muro le planto enredaderas.
Algodón. Algo. Don.
Listo.
Es todo lo que tengo para decir.

She's a rainbow. 



lunes, 20 de febrero de 2012

El primer beso


El primer beso.

Jugábamos a la pelota en el patio chico, rompimos ,cada tanto, algunos vidrios baratos de las puertas de las aulas dónde de día éramos seriecitos y llenos de gomina.
Era viernes, de noche, octubre llenaba las nueve con oscuridad y calor de primavera rara.
No me pregunten por qué, pero yo cargaba un gorro negro de lana, en esa época se usaba mucho, lana en la cabeza, algodón grueso en el cuello, no sé. Teníamos frío o nos tapábamos de algo.
Esa tarde había apurado a Julito, un pibe que no tenía miedo a la pelea, se boxeaba con todos y por nada, era como la medida de mi hombría. Su hermano Darío, un año más grande que yo, me había fajado antes de tomar la comunión, mi mamá había puteado porque las fotos me iban a tener medio desfigurado. Yo cargué el moretón como herida de guerra, le había mantenido la acción a uno más grande y de los que tienen fama de salir siempre primeros.
Y Julito se cagó, y Darío lo supo y me respetó.
Así estaba yo, contento de jugar y de pecho inflado, siempre estoy contento cuando juego a la pelota. Hoy, que soy más viejo, y juego con amigos después del trabajo los jueves a la noche tarde, sigo siendo el mismo Huguito que no soporta perder, se me calientan los cachetes como cuando en el cumpleaños de Andrea Gatica pusieron Aerosmith, la banda sonora de nuestros primeros acercamientos al amor y los besos, mediante un baile gracioso de "lentos" y bracitos nerviosos.
El jueves Valeria me había cantado "Te amo" de Franco de Vita en el patio grande. Me llamó aparte, estaba ella con Guadalupe, su mejor amiga de quinto y fuimos con Emilio, mi amigo de toda la primaria, hasta que nos gustó Andrea, la del asalto y los cachetes calientes, luego les cuento ese ribete que nos alejó.
Hasta ahí, Emilio y yo, éramos uno. Debatíamos todo, él tenía el casette de Tango Feroz y yo el Cd, escuchábamos las mismas canciones, nos dábamos consejos sabios sobre las mujeres. Mejores amigos de la infancia.
Cuando Valeria y Guadalupe nos dijeron que querían transar nos pusimos nerviosos, estábamos excitados claramente. En el segundo recreo hicimos nuestra estrategia, y pusimos fecha. El día siguiente, después del coro, atrás de la iglesia.
Tuvimos mucha suerte, ahora que lo pienso, siempre (o casi siempre), tuve suerte con las mujeres, elegí las más lanzadas, las que iban al frente.
Esa tarde canté "El misterioso Dragón", mi profe era zurdo, yo lo bancaba a muerte, me acuerdo que hubo un debate de padres y maestros para echarlo, de ahí viene mi ideología y Víctor Heredia en mi discurso. Años después fui a buscarlo para que me enseñe a tocar con la guitarra esa canción que canté de los doce a los catorce antes de dormir, ya no estaba. En la Sagrada Familia no lo vieron como un pariente copado.
http://www.youtube.com/watch?v=YUTYqFfJcqE
Después de cantar "una porción de sol" en repetidas oportunidades (yo no había quedado para el coro, en la prueba el profe me dijo, no, vos no...), pero después dije algo en la clase, no sé qué cosa de  la duda y la fe y el profe me invito a venir igual.
Bueno, así estábamos cantando en el balcón de la iglesia, que lugar más lindo, nunca hacía ni frío ni calor, y estábamos lejos de las miradas enojadas, cantábamos y bailábamos con desparpajo las boludeces de la misa. De ahí viene mi deseo de tener balcón.
Esto me pide paréntesis. Si hay una canción que recuerdo es Tomado de la mano con Jesús yo voy. Sí, funciona la psicología de Pavlov, muchachos.
http://www.youtube.com/watch?v=dQB8wtKtq9o&feature=related

Dejando de lado los componentes y contenidos de la estructura católica, estábamos ahí arriba, un lugar mágico, lleno de cuevas y túneles (Ah Sábato, o como diría F. Casas: Sótano, de ahí venís también...), y yo me escapé.
Salí furtivo, en el momento que pensé era el más apropiado, durante el segundo éxtasis del ave maría, y corrí.
Encaré para el patio chico, los pibes seguían jugando a la pelota, me metí en el partido. "pateo contra la biblioteca"  y así estuve un rato, sabía lo que me estaba esperando a la vuelta de la iglesia, había visto a Valeria caminando solemne por los pasillos.
Tenía miedo, estaba excitado mal, pero tenía pavor. Me había dado consejos el primo de Seba en la puerta de la librería de Nacho, me dijo, "meté lengua Hugo, pase lo que pase, meté lengua", él sabía más, estaba en primer año de la secundaria, y encima industrial, él sabía.
Vino Emilio y si no fuera por su empuje, este cuento no existiría.
Vamos Hugo, las chicas nos esperan.
Y fuimos.
Esa caminata fue tan larga como la infancia toda.
Y fui.
Dimos la vuelta, se escuchaba aun el coro.
Sudaba mi frente por el gorro de lana y por el deseo de encontrar al deseo.
Dimos la vuelta, cerré los ojos, abrí la boca, Valeria sonrío y me dejó crecer. 


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lunes, 13 de febrero de 2012

Entre los barrotes...

Drink up, baby, stay up all night
The things you could do, you won't but you might
The potential you'll be that you'll never see
The promises you'll only make

Drink up with me now and forget all 
about the pressure of days
Do what I say and I'll make you okay and drive them away
The images stuck in your head

People you've been before 
that you don't want around anymore
That push and shove and won't bend to your will
I'll keep them still

Drink up, baby, look at the stars, 
I'll kiss you again
Between the bars where I'm seeing you
There with your hands in the air 
waiting to finally be caught
Drink up one more time and I'll make you mine
Keep you apart deep in my heart 
separate from the rest
Where I like you the best
And keep the things you forgot

The people you've been before 
that you don't want around anymore
That push and shove and won't bend to your will
I'll keep them still.





Elliott Smith