Un bombo interrumpe el descanso del cuero bronceado.
Almagro. De nuevo indiferente.
Dos delanteros para un solo puesto.
Me gusta dirigir.
Pero me pierdo.
Estoy inerte en la cola más larga del coto.
Tengo dieciséis productos. Estoy en falta.
Y me hacés falta.
Almagro. Otra vez profundo.
Mi teléfono suena y suena.
Confuso. Elegir es ser libre. Dicen.
La piedra de mi encendedor tiene un orgasmo.
Satura. El volumen de mis pestañas enredadas.
Una mujer se detiene frente al reloj.
En su reflejo ve envejecer sus amores.
Y cae. Se deja golpear contra el humo.
Da vueltas, gira entre las chispas del acero y suspira.
Tomo. Emborracho mi barba, mi sien.
Buscamos. Todos.
Creemos. Percibimos y redactamos leyes que nos meten presos.
En mi nuevo balcón no cantan los grillos. Pero están.
Cerca en la maleza de mis baldosas. Ahí están.
Voy editando, cortando, para llegar a la perfección del vacío.
Tu amor es un amor anticenicienta, viene después de las doce a
robarte la madrugada y el corazón. Viene en un carruaje de tarjeta sube, pero
baja y te gusta, y tus tías malvadas? Esas miran por la rendija del umbral,
este, tu jardín donde vuelan los muros y construyen casas boca arriba, y en el
patio los puercoespines ya no debaten, se clavan antes que morir de frío. En
pleno Carnaval, crece la enredadera verborrágica, y las palabras son vida, y
las ideas son viajes, y en el umbral crecen algodones que usaremos de almohada
mirando el cielo.
Jugábamos a la pelota en el patio chico, rompimos ,cada tanto, algunos
vidrios baratos de las puertas de las aulas dónde de día éramos seriecitos y
llenos de gomina.
Era viernes, de noche, octubre llenaba las nueve con oscuridad y calor
de primavera rara.
No me pregunten por qué, pero yo cargaba un gorro negro de lana, en esa
época se usaba mucho, lana en la cabeza, algodón grueso en el cuello, no sé.
Teníamos frío o nos tapábamos de algo.
Esa tarde había apurado a Julito, un pibe que no tenía miedo a la pelea,
se boxeaba con todos y por nada, era como la medida de mi hombría. Su hermano
Darío, un año más grande que yo, me había fajado antes de tomar la comunión, mi
mamá había puteado porque las fotos me iban a tener medio desfigurado. Yo
cargué el moretón como herida de guerra, le había mantenido la acción a uno más
grande y de los que tienen fama de salir siempre primeros.
Y Julito se cagó, y Darío lo supo y me respetó.
Así estaba yo, contento de jugar y de pecho inflado, siempre estoy
contento cuando juego a la pelota. Hoy, que soy más viejo, y juego con amigos
después del trabajo los jueves a la noche tarde, sigo siendo el mismo Huguito
que no soporta perder, se me calientan los cachetes como cuando en el
cumpleaños de Andrea Gatica pusieron Aerosmith, la banda sonora de nuestros
primeros acercamientos al amor y los besos, mediante un baile gracioso de
"lentos" y bracitos nerviosos.
El jueves Valeria me había cantado "Te amo" de Franco de Vita
en el patio grande. Me llamó aparte, estaba ella con Guadalupe, su mejor amiga
de quinto y fuimos con Emilio, mi amigo de toda la primaria, hasta que nos
gustó Andrea, la del asalto y los cachetes calientes, luego les cuento ese
ribete que nos alejó.
Hasta ahí, Emilio y yo, éramos uno. Debatíamos todo, él tenía el casette
de Tango Feroz y yo el Cd, escuchábamos las mismas canciones, nos dábamos
consejos sabios sobre las mujeres. Mejores amigos de la infancia.
Cuando Valeria y Guadalupe nos dijeron que querían transar nos pusimos
nerviosos, estábamos excitados claramente. En el segundo recreo hicimos nuestra
estrategia, y pusimos fecha. El día siguiente, después del coro, atrás de la
iglesia.
Tuvimos mucha suerte, ahora que lo pienso, siempre (o casi siempre),
tuve suerte con las mujeres, elegí las más lanzadas, las que iban al frente.
Esa tarde canté "El misterioso Dragón", mi profe era zurdo, yo
lo bancaba a muerte, me acuerdo que hubo un debate de padres y maestros para
echarlo, de ahí viene mi ideología y Víctor Heredia en mi discurso. Años
después fui a buscarlo para que me enseñe a tocar con la guitarra esa canción
que canté de los doce a los catorce antes de dormir, ya no estaba. En la
Sagrada Familia no lo vieron como un pariente copado.
http://www.youtube.com/watch?v=YUTYqFfJcqE
Después de cantar "una porción de sol" en repetidas
oportunidades (yo no había quedado para el coro, en la prueba el profe me dijo,
no, vos no...), pero después dije algo en la clase, no sé qué cosa de la
duda y la fe y el profe me invito a venir igual.
Bueno, así estábamos cantando en el balcón de la iglesia, que lugar más
lindo, nunca hacía ni frío ni calor, y estábamos lejos de las miradas enojadas,
cantábamos y bailábamos con desparpajo las boludeces de la misa. De ahí viene
mi deseo de tener balcón.
Esto me pide paréntesis. Si hay una canción que recuerdo es Tomado de la
mano con Jesús yo voy. Sí, funciona la psicología de Pavlov, muchachos.
Dejando de lado los componentes y contenidos de la estructura católica,
estábamos ahí arriba, un lugar mágico, lleno de cuevas y túneles (Ah Sábato, o
como diría F. Casas: Sótano, de ahí venís también...), y yo me escapé.
Salí furtivo, en el momento que pensé era el más apropiado, durante el
segundo éxtasis del ave maría, y corrí.
Encaré para el patio chico, los pibes seguían jugando a la pelota, me
metí en el partido. "pateo contra la biblioteca" y así estuve
un rato, sabía lo que me estaba esperando a la vuelta de la iglesia, había
visto a Valeria caminando solemne por los pasillos.
Tenía miedo, estaba excitado mal, pero tenía pavor. Me había dado
consejos el primo de Seba en la puerta de la librería de Nacho, me dijo,
"meté lengua Hugo, pase lo que pase, meté lengua", él sabía más,
estaba en primer año de la secundaria, y encima industrial, él sabía.
Vino Emilio y si no fuera por su empuje, este cuento no existiría.
Vamos Hugo, las chicas nos esperan.
Y fuimos.
Esa caminata fue tan larga como la infancia toda.
Y fui.
Dimos la vuelta, se escuchaba aun el coro.
Sudaba mi frente por el gorro de lana y por el deseo de encontrar al
deseo.
Dimos la vuelta, cerré los ojos, abrí la boca, Valeria sonrío y me dejó
crecer.
Drink up, baby, stay up all night The things you could do, you won't but you might The potential you'll be that you'll never see The promises you'll only make
Drink up with me now and forget all about the pressure of days Do what I say and I'll make you okay and drive them away The images stuck in your head
People you've been before that you don't want around anymore That push and shove and won't bend to your will I'll keep them still
Drink up, baby, look at the stars, I'll kiss you again Between the bars where I'm seeing you There with your hands in the air waiting to finally be caught Drink up one more time and I'll make you mine Keep you apart deep in my heart separate from the rest Where I like you the best And keep the things you forgot
The people you've been before that you don't want around anymore That push and shove and won't bend to your will I'll keep them still.
Ahí, están reprimiendo gente que reclama por todos nosotros y cincuenta años para adelante.
Hoy tengo ganas de fumar. Prefiero morir de vicioso a sobrevivir en la tibieza del miedo.
Hay rincones anónimos que se están llenando de sangre coagulada.
Y algunos siguen discutiendo si apareteamos la asamblea o abarajamos la bañera.
Por favor.
Salir del maniqueísmo parece ser una utopía.
Es que acá todos y todo piden que elijamos un lugar. No ya un rincón.
Un lugar desde donde atacar al enemigo.
Si es Malvinas, no es Tinogasta.
Votemos la Ley antiVida y terminemos con este juego hipócrita.
Puedo ser a veces oficialista y también a veces denunciante opositor? Parece que no.
Será que no me paga nadie, por eso aun puedo hablar sin negociar antes...
No soy un inocente, no hablo desde la boludez de los "anti política" que no se dan cuenta aun que son los que bancan la política de este siglo poshiperneoliberalismo.
Digo que defiendo cosas y defenestro otras. De los mismos protagonistas.
Porque si me pongo estricto, todo esto es una disimulada disputa de poder de las facciones que gobiernan y siempre van a gobernar, a no ser que nos dé por quemar la lógica y nuestra educación.
Actual viene acercando su mano,
Final recoge el guante que quiere vestir a la ciudad,
Y daddy canta sobre la niñez del gusano,
baila en el destino trunco de toda la edad.
Hoy me puse y me saqué la enredadera.
Regué la mañana sobre el futón.
Imaginé un televisor que transmitiera poesías en el prime time.
Y guardé para mañana, un posible mañana, algunos besos que no voy a dar todavía.
Hace más de diez años compré un disco, el vendedor me dijo, es el mejor que se haya hecho en este país.
Luis, el suicidado de las prosas poéticas.
Sí, es posible. Como una nota periodística en clave de cuento.
Todo es posible, mientras de vida, todo es posible. Eso aprendí de Él.
Ahora mismo en una ruta cubierta de polvo tres tipos imaginan que millones los miramos con orgullo.
Pero nosotros miramos para otro lado, cerramos los ojos y elegimos no elegir.
La vidriera que se ilumina en todos los canales y todas los portales cibernéticos nos quema,
nos dora, de dorado,
la piel.
Yo también estoy muriendo, tomo conciencia de mi tiempo, de mi aire.
Actúo, camino frente a la cámara, descubro que quiero contar cosas.
Que quiero sentirlas. Es un principio, qué te parece?
Cómo te va? dijo el murguista a la muchacha.
De tanta muerte que hay en mi futuro descubro que estoy vivo.
Esta vida argentina es un refrito. Martín encontró diez copias en extermineitor.
Mariano encontró seis diferencias en los bañeros.
Laucha ubicó siete robos en brigada Z.
Somos un fraude. Fuimos mentira y ahora somos el chiste perdido de Emilio Disi.
Esta es la mejor nota de la historia de las películas de ninjas.
Guille ríe.
Y su papá? Cómo es el padre de Francella?
Mi papá es un ídolo.
Esto, todo, está pintado, dibujado en mi espejo. Somos lágrimas, somos lástimas.
Hubo Hugo. Gustamos Gustavo.
Gustos y vos, hunos vagando por el lenguaje, por el tono del portero abandonado.
Despertate! fabricate un algo. Jugá a ser.
Nada y todo. Pura mentira. Puro abogado. Puro convencimiento.
Estás vencida y contás cuentos. Sos sola, y estás (muy) mal acompañada.
Cuantas veces te subiste a un helicóptero? Nunca...
Ride of the Valkyries.
Yo puedo escribir hasta que me canso. Puedo contar un cuento pero no lo cuento para no sobresalir.
Gano premios y recibo menciones que no quiero.
Son nada cuando no son todo.
She is a rainbow.
Ella es. Completamente es.
Pero (parece ser), que no estoy preparado para verla ser.
Pensé que había escrito en el piso y no.
Tu discurso te hizo a vos.
Sí, tu discurso.
Tu tono te suavizó, difuminó un poco tus durezas.
Estás esperando una novela y yo escribo cuentos.
Esta mano hermosa es chica, vos que vivís por parámetros la ves y pensás que cargo poca verga. Y después la ves y te sorprendés. Todo es percepción y medidas, mi amor.
Nosotros tenemos que defender nuestra revolución,
la que estamos haciendo todos los días.
Y para poder defenderla hay que ir haciéndola, construyéndola, fortificándola.
De unir al trabajador con la conciencia de la importancia que tiene el acto creativo que realiza día a día.
Quisiera volver sobre mis pasos y ver a ese nene de ocho años cuando dejaba
la infancia para siempre.
Quisiera estar cerca de ese chiquito que daba significados negativos a la
belleza que seduce por el hueco de las miradas furtivas.
Quisiera abrazarlo y decirle que no odie ni se perturbe a muerte cuando no
pueda entender las cosas horribles que la vida le tenía preparadas.
Quisiera decirle una palabra simple en tremenda soledad y un abrazo de esos
que a veces puedo dar.
Quisiera frenar en el momento justo su desconfianza, su incertidumbre, su
inseguridad.
Quisiera pero no puedo.
Además si hiciera todo eso, no estaría hoy escribiendo así, de esta manera,
lo que quisiera reparar.
Si pudiera volver sobre mis pasos ya no estaría hoy acá. Estaría en otro
lado, sería otro tipo.
Y ese chico no me reconocería al llegar después de su viaje de veinte
años.
Esta noche es hora de entregar muchos besos y darnos cuenta que a veces nos cuesta.
Presagios. Vestigios de ciudad.
Una marcha de cuerpos en movimiento.
Una marcha hacia adelante. Música. No tan distintos somos todos.
Estamos todos hoy. No nos quedemos afuera, ni adentro. Moverse. Bailar y tocarnos.
Caravanas al borde un ataque de deseos.
Mis alpargatas de yute charlan con tus tacos en índice.
Resuenan en mi cocina y en la vereda que recorreremos en un rato.
Se des-homologan los estereotipos, parecidos somos, pero no iguales. Y ahí nuestra fuerza creadora.
Vamos hacia el Congreso, hacia la fiesta, vamos.
Todos vamos buscando momentos de seducción, queremos encontrar nuestra carta fuerte.
Cuál es tu Deseo? Tu mejor arma para Seducir?
Eso nunca está del todo claro, de-velado. Ahí opera su motor sensible.
Hay gente que busca con su desnudez llana, borrando de su cuerpo las marcas de sus vestidos. Incorporando las huellas del trabajo que ha realizado sobre ese territorio despoblado de metáforas.
Hay otros que buscan adquiriendo accesorios que generan la ilusión de proximidad. El objeto-prótesis habla de nosotros, seduce y dice por nosotros.
Hay quienes ven en el exceso una virtud. De lo que sea, implantes de tetas o verborragia infinita.
Están los que pretenden manipular la culpa ajena, sobre ese punto trabajan incansables. Van y van sin reconstrucción. Atacan, pinchan, una y otra vez, hasta que el otro acusa el golpe. O vuelve a ellos o cae en la depresión.
Eso también es seducir aunque no aparezca tan claro.
Cuál es tu deseo es la causa, parte original de la manera que elegís para seducir o ser seducido. Es también efecto, profecía autorrealizadora de cómo avanzás en tu búsqueda.
Momentos de placer.
Relatos fantasmagóricos que cimentamos.
A la vez, hay clausura. Cierres y recortes de otras partes que dejamos en la oscuridad.
Que vuelven, retornan como índices que juegan su rol pasivo a la sombra.
Hoy va a llover y los muñecos de trapo se van a mojar. Tanto si están tirados en el suelo, o colgados suspendidos a la sombra.
Hoy va a llover y los títeres en la horca se van a pudrir si no los intervenimos.
Levantemos esas marionetas. Pongamos al sol su tela. Que les dé el aire en sus rostros.
No ignoremos al espantapájaros.
Cumple su función inmóvil y humilde.
Feliz día del Orgullo a mis amigos que han salido al sol.
Feliz día de la Seducción a los lectores que puedan ubicarla.