domingo, 12 de febrero de 2012

Actual I Dad.


Se murió el Flaco, se muere gente todo el tiempo.
Hay rincones llenos de viento y vaciados de voz.
Ahí, están reprimiendo gente que reclama por todos nosotros y cincuenta años para adelante.
Hoy tengo ganas de fumar. Prefiero morir de vicioso a sobrevivir en la tibieza del miedo.

Hay rincones anónimos que se están llenando de sangre coagulada.
Y algunos siguen discutiendo si apareteamos la asamblea o abarajamos la bañera.
Por favor.
Salir del maniqueísmo parece ser una utopía.
Es que acá todos y todo piden que elijamos un lugar. No ya un rincón.
Un lugar desde donde atacar al enemigo.
Si es Malvinas, no es Tinogasta.

Votemos la Ley antiVida y terminemos con este juego hipócrita.
Puedo ser a veces oficialista y también a veces denunciante opositor? Parece que no.
Será que no me paga nadie, por eso aun puedo hablar sin negociar antes...

No soy un inocente, no hablo desde la boludez de los "anti política" que no se dan cuenta aun que son los que bancan la política de este siglo poshiperneoliberalismo.
Digo que defiendo cosas y defenestro otras. De los mismos protagonistas.

Porque si me pongo estricto, todo esto es una disimulada disputa de poder de las facciones que gobiernan y siempre van a gobernar, a no ser que nos dé por quemar la lógica y nuestra educación.

Actual viene acercando su mano,
Final recoge el guante que quiere vestir a la ciudad,  
Y daddy canta sobre la niñez del gusano,
baila en el destino trunco de toda la edad.

Hoy me puse y me saqué la enredadera.
Regué la mañana sobre el futón.
Imaginé un televisor que transmitiera poesías en el prime time.
Y guardé para mañana, un posible mañana, algunos besos que no voy a dar todavía.

Hace más de diez años compré un disco, el vendedor me dijo, es el mejor que se haya hecho en este país.
Luis, el suicidado de las prosas poéticas.
Sí, es posible. Como una nota periodística en clave de cuento.
Todo es posible, mientras de vida, todo es posible. Eso aprendí de Él.

Ahora mismo en una ruta cubierta de polvo tres tipos imaginan que millones los miramos con orgullo.
Pero nosotros miramos para otro lado, cerramos los ojos y elegimos no elegir.
La vidriera que se ilumina en todos los canales y todas los portales cibernéticos nos quema,
nos dora, de dorado,
la piel.
Yo también estoy muriendo, tomo conciencia de mi tiempo, de mi aire.
Actúo, camino frente a la cámara, descubro que quiero contar cosas.
Que quiero sentirlas. Es un principio, qué te parece?
Cómo te va? dijo el murguista a la muchacha.

De tanta muerte que hay en mi futuro descubro que estoy vivo.

Hoy. Ayer. Y, quién te dice, tal vez mañana.

VdeC.

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