Entre
drama y comedia he llegado torpe hasta mi edad media. Y aun no soy (aunque cada
día un poco más), caballero.
El trece de marzo de dos mil trece cumplo diez años en esta
metrópolis. Si el diciembre que se viene de clarines y mayas y fines del mundo
lo permite, se cumplirá esa década seudo infame de mi fructífera y jugosa vida
en la capital.
Pasó de todo y con todo. Aprendí, eso seguro, aprendí a aprender
y a dejar paso a lo que no puedo aprehender.
Quizás soy otro hombre, o el mismo niño.
Hay cosas que no cambian; mi adicción a romper para armar de
nuevo sigue ahí.
Palabra y confesiones. Balance, caos y equilibrio.
Y un dulce abismo siempre latente, sin ese, no hay nada.
Tuve momentos más iluminados y otros que no hay faro que los
alumbre.
Identificar, cantar y alejarse del daño que fue, que es y que
será.
Y soy mínimamente libre. Porque amo a una mujer clara, que me
ama sin pedir nada, casi nada, que (todos sabemos), no es lo mismo pero es
igual. Soy feliz.
Y los muertos de mi felicidad siempre me acompañan en un rincón
de la sien y la conciencia.
Tener treinta, tener treinta mil o no tener nada, y desaparecer
el todo, es sólo un dato.
Hace mucho que no hago notas así sólo, porque hace ya un tiempo
que me acompañan los fantasmas amigables y las presencias calurosas, así que
les ruego hoy que me perdonen porque estoy desprovisto de herramientas y armado
con humos de mi materia.
Y mientras haya cuestas, habrá piernas y caminos y mapas y
pasos.
Qué hubo en estos nueve años y medio?
Conejos y Mickey Rourke hirviendo en la olla. Y
decisiones, muchas de esas.
Impulsos, pérdidas, muchas y algunos encuentros que mejoran lo
que se fue.
(En varios miles).
Siempre que se cuenta una historia, se habla de uno mismo,
mencionando a otros.
Acá hay tormentas y hojas perdidas bailando en el viento.
Estuve preso sin opción a fianza. Y eso es pesado. Pero mi
mochila reforzó las costuras.
Y rasgó sus vestiduras...
Si te dejás llevar por la corriente, posiblemente te ahogues,
pero vas a encontrar inexorablemente al mar.
Vení, vamos. Tengo la moto a la vuelta de
la esquina.
Vení, que tenemos muchas cuestiones que
charlar.
Soy Mei Ting Sun from la escuela de
Shangai.
Suena a libertad mi deseo de no dejar
sobrevivientes.
Padre! Eres tú?
Soy, tal vez, eso. Pero no es necesario
que me preguntes nada.
Desde que me ascendieron a Princesa dejé
de tomar mate y de disimular.
Disi y Doris del Valle. Y, sí...
Hay una cosa que yo no te he dicho aun. Aun.
A un tipo en la calle le preguntaron por
su sombra, miró pensativo la ventana abierta del segundo piso.
Viene atrás mío, si la ves, decile que la
espero a la vuelta de la esquina.
Toda la tormenta flota en el viento,
agazapada, en el pino que tapa al sol.
Lo que viniste a buscar, se hace esperar.
Todo con ar. Punto com, punto ar.
Tanta introducción para decir que lo que
escribo es lo que quiero mostrar de lo que soy.
Lo que oculto sobre mí. Perdido, Perdí un
Do, de mayor a menor.
Hace una vida o un video que no me
despierto. No se cura nada con reposo.
Si no hay segunda opinión, no hay
diagnóstico.
Otra vez la ventana. Ven Ana! Sí, sí,
vení con T, también.
Me, ti, sun. Mentisan. Si no sana hoy...
Menos es más. Bauhaus MenosMal.
Soy
frente a esta hoja blanca y ordenada. Eso soy. Desprotegido y caótico a su
merced.
Hace
unas horas cuando perseguía a Clara, no era esto. Era otra cosa.
Tanto nudo sólo para atar una corbata.
Voy calentando la sien, los dedos
comienzan a moverse epilépticos, vamos a ir por la ruta viboreando, cerca de la
playa, ahí nomás, sigo chispeando el ritmo, arrancamos palabras de otras
oraciones, las traigo para acá, las atraigo, la mano saluda, teclea, baila en
la sábana suave del word, elimina acentos, tildes y frenos hidráulicos,
oraciones esdrújulas y sintaxis forzada a coger, canta la piba frente al
micrófono y alguien mete distorsión pa rellenar compases, y creo que está bien,
listo, tal vez sea muy larga esta oración, no sé, me gustaría tomarme un par de
renglones más para estar seguro, aunque mejor no, porque si no falta el aire
para leerla en voz alta y mis compañeros del taller se van a enojar y nadie
quiere a un alargador de frases. Punto. Punto ar.
Nos encontraremos en la vereda,
buscaremos nuestro lugar despacio, en silencio.
Se repetirán las veredas, los lugares,
los silencios.
Dejaremos de lado nuestros egos ese
ratito, ubicaremos rincones de dialogo.
Pensaremos, reflexionaremos con todas
nuestras fuerzas.
Mataremos a tiros al sentido común, a los
miedos que nos separan, a los odios que facilitan la aislación y la diferencia
y su doble cara, la indiferencia.
Estaremos predispuestos a la disidencia y
al aprendizaje.
Entenderemos la alegría de un pueblo
libre. De un individuo sin complejos demoledores.
No dejaremos que mientan, ni amarguen los
mentirosos y los insensibles.
No nos dejaremos estar. No daremos por
sentado nada.
Planearemos, diseñaremos a largo plazo.
Ubicaremos las mayores carencias, los peores damnificados. Garantizaremos que
ellos tengan lo básico para poder unirse a nuestra reunioncita de vereda. Para
poder expresarse en nuestra fiesta en la calle.
Armaremos escenarios para vernos y
disfrutarnos. Prenderemos micrófonos y reflectores para mostrarnos y
escucharnos.
Definiremos nuestros principios
irrenunciables. Describiremos sin medias tintas a los asesinos, a los
criminales que no querrían ofrecer nada al común. Y les daremos otra oportunidad.
Y nos daremos a todos, segundas chances con conciencia y humildad.
Nos miraremos a los ojos, sin excusas ni
máscaras. Pues no tendremos nada que ocultar, que no pueda ser usado
potencialmente a nuestro favor.
Haremos canciones, películas, novelas,
cuadros, historietas, esculturas, collages, obras de teatro, fotografías,
exposiciones, orgías, casamientos.
Inauguraremos fábricas, empresas, medios
de comunicación, medios de transporte, talleres, comercios, organismos sin
fines de lucro.
Y todos nosotros y todas las
instituciones tendrán como premisa básica el bien común y la creatividad
personal.
Bailaremos, pensaremos, repatriaremos
científicos, brindaremos. Y habrá en el brillo de nuestras sombras los brazos
de alguien más.
Nos abrazaremos. Nos daremos
interminables abrazos, nos contenderemos, y compartiremos el dolor. Porque es
la única manera de sobreponernos sin heridas que nos malformen, que nos hagan
mirar con sospechas a los demás.
Nos amaremos y nos distanciaremos. Pero
diciendo, siempre produciendo enunciados y explicaciones que nos permitan
seguir avanzando sin represión.
Y estaremos tranquilos en la tormenta, y
no dejaremos que el resentimiento actúe en nuestro nombre.
Nos besaremos y nos daremos ideas que nos
potencien, crearemos siempre algo nuevo, actuaremos amalgamando egoísmos para
dar luz. Cogeremos con los ojos abiertos en plenitud.
Siempre entenderemos primero lo que falta
de lo que nos sobra. Y trabajaremos para mejorar las condiciones que nos hacen
sonreír.
Y cuando aislemos a alguien siempre
dejaremos que un tercero neutral interceda para dar oportunidades de
reinserción. Porque no querremos juzgar por juzgar.
Habrá culpables, siempre los hay. Pero
empezaremos por nosotros mismos para reformar y desechar lo que nos haga
sufrir.
Guardaremos para la sequía, y
descorcharemos los vicios. Porque no somos nada sin memoria y no somos nada sin
presente placentero.
Perderemos cosas y afectos y no será un
problema, porque lo inevitable no será un dogma ni un castigo, será una cosa
más de todas las que entenderemos, viviéndolas y escuchando a otros más
experimentados.
Calcularemos y estudiaremos nuestras
posibilidades y ampliaremos nuestros recursos con distribución y planificación.
Y controlaremos nuestros organismos y nuestros gobernantes elegidos, con
transparencia y periodicidad.
Nada nos faltará y lo que sobre, lo
disfrutaremos todos. Y trataremos de todos poder acceder a las mismas
herramientas. De esa manera por primera vez en nuestra historia, podremos
elegir.
Y seremos libres de (y por), nosotros
mismos.
Y educaremos a nuestros hijos sin
degenerarlos, sin cargarlos de nuestras mochilas vencidas.
Y conoceremos por fin, el significado de
libertad, de igualdad y de fraternidad.
Esta es mi utopía, imagino que la de la
gran mayoría de nosotros, todo lo que sé y aprendí. Lo bueno y lo malo, lo que nos
sirve y nos mantiene a salvo.
Y nos posiciona en un caos-motor para
espantar cegueras, necedades y seguridades que nos matan, adormecen, y acomodan,
en medio del rompecabezas-vida de setenta años.
Sólo así creo que vale la pena seguir en
este lugar.
La primera película que voy a subir al blog, y con la cual se inaugura el ciclo, es más bien un desafío que me pongo y una búsqueda personal de aprehensión de alguna que otra herramienta poético-narrativa. Se trata de El Sacrificio (1986) -sueco original Offret- de Andréi Tarkovski. Su último film antes de morir.
Lo elegí por un par razones; porque el ruso fue un genio inigualable, porque fue filmado en estrecha colaboración con parte del equipo habitual de otro genio descomunal: Ingmar Bergman. Y sobre todo, porque este ciclo me sirve de excusa para introducirme en su filmografía, para leer, observar y empezar a establecer algunas conexiones en su manera de producir arte.
Acá se las dejo. Si así lo desearan, me daría mucha satisfacción leer sus devoluciones. En palabras del propio Andréi dedicándola a su hijo "con esperanza y confianza".
Nos vemos en breve con una nueva película, y un nuevo desafío. VdeC.
Filmografía:
El violín y la apisonadora(1960)
Título original:Katok i skripka.
Premios:
Premio de Licenciatura en el VGIK (1960).
Primer Premio en el New York Student’s Film Competition (1961).
La infancia de Iván(1961)
Título original:Ivanovo Destvo.
Premios:
Venecia: León de Oro (ex aequo con Crónica familiar, de Valerio Zurlini) (1962).
San Francisco: Golden Gate Prize al mejor Director (1962).
Acapulco: Primer Premio y Diploma por "Dirección poética contra la guerra" (1962).
Palenque: Cabeza de Oro (1963).
Varsovia: Premio del Club de Críticos de Cine Polacos a la mejor película (1963).
Lublin: Premio Czarcia-Zapa a la mejor película extranjera (1963).
Nueva York: Premio D. Selznick, Laurel de Plata (Premio de la Crítica Americana) por "la podereosa contribución de la película a la paz" (1963).
Delhi: Premio en el Festival Nacional (1963).
Andrei Rublev(1966)
Título original:Strasti po Andreju.
Premios
Cannes: Premio de la Crítica Internacional —FIPRESCI— (1969).
París: Premio de la Asociación de Críticos de Cine (1969).
París: Estrella de Cristal de la Academia Francesa a la mejor actriz (1972).
Helsinki: Premio a la Mejor película del Año (1973).
Stradford: Diploma en el Festival Internacional (1973).
Premio Filtro (1973). Belgrado: Gran Premio (1973).
Belgrado: Premio a la mejor película (Sindicato de Trabajadores del Cine) (1973).
Belgrado: Segundo Premio del Jurado de la Audiencia (1973).
Solaris(1972)
Premios
Londres: Premio a la mejor película del año (1972).
Cannes: Gran Premio Especial del Jurado; Premio Ecuménico (1972).
San Francisco: Mejor Película; Premio del Jurado Interfilm (1972).
Panamá: Premio a la mejor interpretación femenina (Natalia Bondarchuk) (1973).
Carlovy Vary: Premio de la Asociación Internacional de Cine Clubs (1973).
Stradford: Diploma de Honor (1973).
El espejo(1974)
Título original:Zerkalo.
Premios:
San Vicente (Italia): Premio Italnoleggio de los Distribuidores (1979).
Milán: Premio Ubu (1980).
Taormina: Premio David-Donatello/ Luchino Visconti (1980).
Stalker(1979)
Premios:
Cannes: Premio Especial del Jurado, Interfilm y Premio OCIC (1980).
Avoriaz (Francia): Premio Fipresci el en el Festival de Cine Fantástico (1981).
Tempo di viaggio(1983), documental
Nostalghia(1983) Premios: Cannes: Premio Internacional de la Prensa, y el Gran Premio a la Creación Cinematográfica (ex aequo con "L'Argent", de Robert Bresson), 1983.
Sacrificio(1986) Premios Cannes: Premio Especial del Jurado, Gran Premio Internacional de la Crítica (FIPRESCI) y Precio del Jurado Ecuménico (1986).
Suecia: Premio Escarabajo de Oro a la Mejor Película del Año (1986).
Valladolid: Espiga de Oro (ex aequo), junto un premio especial a Sven Nykvist por la mejor fotografía, XXXI Semana de Cine de Valladollid (1986).
El sacrificio Tarkoski online on line ver en línea el sacrificio tarkovski
Un bombo interrumpe el descanso del cuero bronceado.
Almagro. De nuevo indiferente.
Dos delanteros para un solo puesto.
Me gusta dirigir.
Pero me pierdo.
Estoy inerte en la cola más larga del coto.
Tengo dieciséis productos. Estoy en falta.
Y me hacés falta.
Almagro. Otra vez profundo.
Mi teléfono suena y suena.
Confuso. Elegir es ser libre. Dicen.
La piedra de mi encendedor tiene un orgasmo.
Satura. El volumen de mis pestañas enredadas.
Una mujer se detiene frente al reloj.
En su reflejo ve envejecer sus amores.
Y cae. Se deja golpear contra el humo.
Da vueltas, gira entre las chispas del acero y suspira.
Tomo. Emborracho mi barba, mi sien.
Buscamos. Todos.
Creemos. Percibimos y redactamos leyes que nos meten presos.
En mi nuevo balcón no cantan los grillos. Pero están.
Cerca en la maleza de mis baldosas. Ahí están.
Voy editando, cortando, para llegar a la perfección del vacío.
Tu amor es un amor anticenicienta, viene después de las doce a
robarte la madrugada y el corazón. Viene en un carruaje de tarjeta sube, pero
baja y te gusta, y tus tías malvadas? Esas miran por la rendija del umbral,
este, tu jardín donde vuelan los muros y construyen casas boca arriba, y en el
patio los puercoespines ya no debaten, se clavan antes que morir de frío. En
pleno Carnaval, crece la enredadera verborrágica, y las palabras son vida, y
las ideas son viajes, y en el umbral crecen algodones que usaremos de almohada
mirando el cielo.
Jugábamos a la pelota en el patio chico, rompimos ,cada tanto, algunos
vidrios baratos de las puertas de las aulas dónde de día éramos seriecitos y
llenos de gomina.
Era viernes, de noche, octubre llenaba las nueve con oscuridad y calor
de primavera rara.
No me pregunten por qué, pero yo cargaba un gorro negro de lana, en esa
época se usaba mucho, lana en la cabeza, algodón grueso en el cuello, no sé.
Teníamos frío o nos tapábamos de algo.
Esa tarde había apurado a Julito, un pibe que no tenía miedo a la pelea,
se boxeaba con todos y por nada, era como la medida de mi hombría. Su hermano
Darío, un año más grande que yo, me había fajado antes de tomar la comunión, mi
mamá había puteado porque las fotos me iban a tener medio desfigurado. Yo
cargué el moretón como herida de guerra, le había mantenido la acción a uno más
grande y de los que tienen fama de salir siempre primeros.
Y Julito se cagó, y Darío lo supo y me respetó.
Así estaba yo, contento de jugar y de pecho inflado, siempre estoy
contento cuando juego a la pelota. Hoy, que soy más viejo, y juego con amigos
después del trabajo los jueves a la noche tarde, sigo siendo el mismo Huguito
que no soporta perder, se me calientan los cachetes como cuando en el
cumpleaños de Andrea Gatica pusieron Aerosmith, la banda sonora de nuestros
primeros acercamientos al amor y los besos, mediante un baile gracioso de
"lentos" y bracitos nerviosos.
El jueves Valeria me había cantado "Te amo" de Franco de Vita
en el patio grande. Me llamó aparte, estaba ella con Guadalupe, su mejor amiga
de quinto y fuimos con Emilio, mi amigo de toda la primaria, hasta que nos
gustó Andrea, la del asalto y los cachetes calientes, luego les cuento ese
ribete que nos alejó.
Hasta ahí, Emilio y yo, éramos uno. Debatíamos todo, él tenía el casette
de Tango Feroz y yo el Cd, escuchábamos las mismas canciones, nos dábamos
consejos sabios sobre las mujeres. Mejores amigos de la infancia.
Cuando Valeria y Guadalupe nos dijeron que querían transar nos pusimos
nerviosos, estábamos excitados claramente. En el segundo recreo hicimos nuestra
estrategia, y pusimos fecha. El día siguiente, después del coro, atrás de la
iglesia.
Tuvimos mucha suerte, ahora que lo pienso, siempre (o casi siempre),
tuve suerte con las mujeres, elegí las más lanzadas, las que iban al frente.
Esa tarde canté "El misterioso Dragón", mi profe era zurdo, yo
lo bancaba a muerte, me acuerdo que hubo un debate de padres y maestros para
echarlo, de ahí viene mi ideología y Víctor Heredia en mi discurso. Años
después fui a buscarlo para que me enseñe a tocar con la guitarra esa canción
que canté de los doce a los catorce antes de dormir, ya no estaba. En la
Sagrada Familia no lo vieron como un pariente copado.
http://www.youtube.com/watch?v=YUTYqFfJcqE
Después de cantar "una porción de sol" en repetidas
oportunidades (yo no había quedado para el coro, en la prueba el profe me dijo,
no, vos no...), pero después dije algo en la clase, no sé qué cosa de la
duda y la fe y el profe me invito a venir igual.
Bueno, así estábamos cantando en el balcón de la iglesia, que lugar más
lindo, nunca hacía ni frío ni calor, y estábamos lejos de las miradas enojadas,
cantábamos y bailábamos con desparpajo las boludeces de la misa. De ahí viene
mi deseo de tener balcón.
Esto me pide paréntesis. Si hay una canción que recuerdo es Tomado de la
mano con Jesús yo voy. Sí, funciona la psicología de Pavlov, muchachos.
Dejando de lado los componentes y contenidos de la estructura católica,
estábamos ahí arriba, un lugar mágico, lleno de cuevas y túneles (Ah Sábato, o
como diría F. Casas: Sótano, de ahí venís también...), y yo me escapé.
Salí furtivo, en el momento que pensé era el más apropiado, durante el
segundo éxtasis del ave maría, y corrí.
Encaré para el patio chico, los pibes seguían jugando a la pelota, me
metí en el partido. "pateo contra la biblioteca" y así estuve
un rato, sabía lo que me estaba esperando a la vuelta de la iglesia, había
visto a Valeria caminando solemne por los pasillos.
Tenía miedo, estaba excitado mal, pero tenía pavor. Me había dado
consejos el primo de Seba en la puerta de la librería de Nacho, me dijo,
"meté lengua Hugo, pase lo que pase, meté lengua", él sabía más,
estaba en primer año de la secundaria, y encima industrial, él sabía.
Vino Emilio y si no fuera por su empuje, este cuento no existiría.
Vamos Hugo, las chicas nos esperan.
Y fuimos.
Esa caminata fue tan larga como la infancia toda.
Y fui.
Dimos la vuelta, se escuchaba aun el coro.
Sudaba mi frente por el gorro de lana y por el deseo de encontrar al
deseo.
Dimos la vuelta, cerré los ojos, abrí la boca, Valeria sonrío y me dejó
crecer.
Drink up, baby, stay up all night The things you could do, you won't but you might The potential you'll be that you'll never see The promises you'll only make
Drink up with me now and forget all about the pressure of days Do what I say and I'll make you okay and drive them away The images stuck in your head
People you've been before that you don't want around anymore That push and shove and won't bend to your will I'll keep them still
Drink up, baby, look at the stars, I'll kiss you again Between the bars where I'm seeing you There with your hands in the air waiting to finally be caught Drink up one more time and I'll make you mine Keep you apart deep in my heart separate from the rest Where I like you the best And keep the things you forgot
The people you've been before that you don't want around anymore That push and shove and won't bend to your will I'll keep them still.
Ahí, están reprimiendo gente que reclama por todos nosotros y cincuenta años para adelante.
Hoy tengo ganas de fumar. Prefiero morir de vicioso a sobrevivir en la tibieza del miedo.
Hay rincones anónimos que se están llenando de sangre coagulada.
Y algunos siguen discutiendo si apareteamos la asamblea o abarajamos la bañera.
Por favor.
Salir del maniqueísmo parece ser una utopía.
Es que acá todos y todo piden que elijamos un lugar. No ya un rincón.
Un lugar desde donde atacar al enemigo.
Si es Malvinas, no es Tinogasta.
Votemos la Ley antiVida y terminemos con este juego hipócrita.
Puedo ser a veces oficialista y también a veces denunciante opositor? Parece que no.
Será que no me paga nadie, por eso aun puedo hablar sin negociar antes...
No soy un inocente, no hablo desde la boludez de los "anti política" que no se dan cuenta aun que son los que bancan la política de este siglo poshiperneoliberalismo.
Digo que defiendo cosas y defenestro otras. De los mismos protagonistas.
Porque si me pongo estricto, todo esto es una disimulada disputa de poder de las facciones que gobiernan y siempre van a gobernar, a no ser que nos dé por quemar la lógica y nuestra educación.
Actual viene acercando su mano,
Final recoge el guante que quiere vestir a la ciudad,
Y daddy canta sobre la niñez del gusano,
baila en el destino trunco de toda la edad.
Hoy me puse y me saqué la enredadera.
Regué la mañana sobre el futón.
Imaginé un televisor que transmitiera poesías en el prime time.
Y guardé para mañana, un posible mañana, algunos besos que no voy a dar todavía.
Hace más de diez años compré un disco, el vendedor me dijo, es el mejor que se haya hecho en este país.
Luis, el suicidado de las prosas poéticas.
Sí, es posible. Como una nota periodística en clave de cuento.
Todo es posible, mientras de vida, todo es posible. Eso aprendí de Él.
Ahora mismo en una ruta cubierta de polvo tres tipos imaginan que millones los miramos con orgullo.
Pero nosotros miramos para otro lado, cerramos los ojos y elegimos no elegir.
La vidriera que se ilumina en todos los canales y todas los portales cibernéticos nos quema,
nos dora, de dorado,
la piel.
Yo también estoy muriendo, tomo conciencia de mi tiempo, de mi aire.
Actúo, camino frente a la cámara, descubro que quiero contar cosas.
Que quiero sentirlas. Es un principio, qué te parece?
Cómo te va? dijo el murguista a la muchacha.
De tanta muerte que hay en mi futuro descubro que estoy vivo.
Esta vida argentina es un refrito. Martín encontró diez copias en extermineitor.
Mariano encontró seis diferencias en los bañeros.
Laucha ubicó siete robos en brigada Z.
Somos un fraude. Fuimos mentira y ahora somos el chiste perdido de Emilio Disi.
Esta es la mejor nota de la historia de las películas de ninjas.
Guille ríe.
Y su papá? Cómo es el padre de Francella?
Mi papá es un ídolo.
Esto, todo, está pintado, dibujado en mi espejo. Somos lágrimas, somos lástimas.
Hubo Hugo. Gustamos Gustavo.
Gustos y vos, hunos vagando por el lenguaje, por el tono del portero abandonado.
Despertate! fabricate un algo. Jugá a ser.
Nada y todo. Pura mentira. Puro abogado. Puro convencimiento.
Estás vencida y contás cuentos. Sos sola, y estás (muy) mal acompañada.
Cuantas veces te subiste a un helicóptero? Nunca...
Ride of the Valkyries.
Yo puedo escribir hasta que me canso. Puedo contar un cuento pero no lo cuento para no sobresalir.
Gano premios y recibo menciones que no quiero.
Son nada cuando no son todo.
She is a rainbow.
Ella es. Completamente es.
Pero (parece ser), que no estoy preparado para verla ser.
Pensé que había escrito en el piso y no.
Tu discurso te hizo a vos.
Sí, tu discurso.
Tu tono te suavizó, difuminó un poco tus durezas.
Estás esperando una novela y yo escribo cuentos.
Esta mano hermosa es chica, vos que vivís por parámetros la ves y pensás que cargo poca verga. Y después la ves y te sorprendés. Todo es percepción y medidas, mi amor.